Lo que comenzó como un interés por la música, las series y la gastronomía asiática se ha convertido en un fenómeno con impacto económico en México. El crecimiento de comunidades de seguidores del K-pop, la popularidad de la cultura coreana y la presencia de empresas asiáticas han impulsado nuevos negocios, eventos y oportunidades comerciales, especialmente en Nuevo León.
Monterrey se ha consolidado como uno de los principales puntos de encuentro entre México y Corea del Sur. La llegada de inversiones coreanas, el crecimiento de comunidades de residentes asiáticos y el interés de los consumidores por productos culturales han transformado parte de la actividad económica de la región.
Nuevo León, el estado donde la cultura y la inversión se encontraron
La llegada de empresas como LG y KIA impulsó el establecimiento de miles de trabajadores coreanos en municipios como Pesquería y Apodaca, dando origen a una comunidad que ha influido en la oferta comercial y gastronómica de la zona. Actualmente se estima que alrededor de 5,000 ciudadanos surcoreanos viven en el área metropolitana de Monterrey.
Este fenómeno ha generado la apertura de restaurantes especializados, supermercados con productos importados, academias de idiomas, tiendas de conveniencia adaptadas a consumidores asiáticos y servicios orientados a la comunidad coreana.
El K-pop se convierte en motor de consumo
El crecimiento del K-pop ha sido uno de los principales impulsores de este fenómeno.
La popularidad de grupos como BTS ha generado comunidades de seguidores que consumen mercancía oficial, productos de belleza, moda, alimentos y experiencias relacionadas con Corea del Sur. Investigadores señalan que la llamada “ola coreana” o Hallyu forma parte de una estrategia que combina cultura, diplomacia y desarrollo económico.
El embajador de Corea del Sur en México, Jooil Lee, afirmó recientemente que fenómenos culturales como BTS han fortalecido los lazos entre ambos países y han motivado a muchos jóvenes mexicanos a aprender el idioma y acercarse a la cultura coreana.
La influencia asiática también se refleja en el comercio.
En los últimos años ha aumentado la presencia de restaurantes coreanos, cafeterías temáticas, tiendas de productos importados y eventos relacionados con la cultura asiática. Asimismo, cadenas comerciales han comenzado a incorporar productos inspirados en tendencias de Japón y Corea para responder a una demanda creciente entre los consumidores jóvenes.
La apertura de experiencias temporales inspiradas en Japón, festivales culturales y eventos de K-pop demuestra cómo el interés por Asia ha dejado de ser un nicho para convertirse en una oportunidad comercial para diversas industrias.
El Mundial 2026 podría fortalecer la tendencia
La relación entre Nuevo León y Corea del Sur podría adquirir mayor relevancia durante el Mundial 2026.
Autoridades estatales han anunciado iniciativas para atraer visitantes surcoreanos durante el torneo, incluyendo actividades culturales y un “día coreano” dentro de las celebraciones asociadas al evento.
La estrategia busca aprovechar los vínculos construidos durante años a través de la inversión, la cultura y el intercambio social entre ambas regiones.
Cultura que genera actividad económica
Especialistas consideran que el crecimiento de la cultura asiática en México es un ejemplo de cómo los
productos culturales pueden traducirse en consumo, turismo y nuevas oportunidades de negocio.
Desde conciertos y festivales hasta restaurantes, supermercados especializados y academias de idiomas, el interés por Corea del Sur y otros países asiáticos ha creado mercados que hace una década eran prácticamente inexistentes.
En estados como Nuevo León, donde la inversión asiática y el intercambio cultural han crecido de manera paralela, la influencia de estas tendencias ya forma parte del panorama económico y comercial de la región.
