A menos de dos semanas del inicio de la Copa Mundial de la FIFA 2026, hoteles en México y Estados Unidos reportan niveles de reservaciones inferiores a los proyectados inicialmente por la industria turística. El fenómeno ha generado preocupación entre empresarios del sector, quienes esperaban que el torneo impulsara significativamente la ocupación hotelera en las ciudades sede.
Datos de asociaciones hoteleras y consultoras especializadas muestran que la demanda de habitaciones no ha alcanzado los niveles previstos, a pesar de que el Mundial será el más grande de la historia, con sedes distribuidas entre México, Estados Unidos y Canadá.
La ocupación está por debajo de las previsiones
Según información recopilada por la consultora STR, las reservas hoteleras en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey se ubicaban entre 20% y 40% hacia finales de abril, cuando muchos operadores esperaban superar el 80% para estas fechas.
La Asociación Nacional de Cadenas Hoteleras estima una ocupación promedio de entre 60% y 65% durante los partidos del Mundial en México, una cifra inferior a otros eventos masivos realizados recientemente en el país.
Por su parte, la Asociación Mexicana de Hoteles y Moteles señaló que las reservaciones para el verano en las ciudades sede rondaban el 50%, un nivel menor al esperado por la industria turística.
Los Ángeles también enfrenta una baja demanda
En Los Ángeles, una de las principales sedes del torneo, hoteles reportaron reservas por debajo de las previsiones semanas antes del inicio de la competencia. De acuerdo con reportes citados por Infobae, el sector atribuye la situación a cancelaciones de reservas, dificultades para obtener visas, altos costos de viaje y boletos para los partidos que alcanzan varios miles de dólares.
La Asociación Estadounidense de Hoteles y Alojamiento (AHLA) indicó que 80% de los establecimientos en ciudades sede de Estados Unidos registran reservaciones inferiores a las expectativas iniciales. Entre 65% y 70% de los hoteleros consultados señalaron que las restricciones migratorias y las preocupaciones geopolíticas han afectado la llegada de visitantes internacionales.
¿Por qué hay menos reservaciones de las esperadas?
Uno de ellos es el alto costo de asistir al torneo. Empresarios hoteleros mexicanos señalan que los boletos para los partidos son difíciles de conseguir y mantienen precios elevados, lo que limita el número de viajeros dispuestos a desplazarse.
A esto se suman:
- Tarifas aéreas más elevadas.
- Reducción de algunas rutas internacionales.
- Incremento en los costos de combustible.
- Incertidumbre económica global.
- Conflictos geopolíticos en distintas regiones.
Además, la organización del Mundial en tres países ha fragmentado la demanda turística. A diferencia de ediciones anteriores, los aficionados deben distribuir sus desplazamientos entre México, Estados Unidos y Canadá para seguir a sus selecciones durante el torneo.
Airbnb también enfrenta una ocupación menor a la prevista
Reportes sobre las ciudades mexicanas sede del Mundial indican que inversionistas y operadores de alojamientos de corta estancia apostaron por un fuerte crecimiento de la demanda, lo que impulsó la expansión de propiedades destinadas exclusivamente al turismo. Sin embargo, la demanda no ha alcanzado los niveles esperados hasta ahora.
El diario El País reportó que el mercado de alquiler de corta estancia creció alrededor de 30% en ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey rumbo al Mundial, pero la demanda turística ha resultado menor a la anticipada por muchos propietarios.
En discusiones de usuarios y anfitriones en plataformas digitales también aparecen referencias a expectativas elevadas de ocupación y a incrementos importantes en tarifas que no necesariamente se tradujeron en mayores reservaciones.
El Mundial sigue proyectando una derrama económica importante
Las estimaciones consideran que millones de aficionados asistirán a los partidos y que la demanda de alojamiento podría incrementarse conforme se acerquen los encuentros más relevantes y se definan las selecciones clasificadas a las etapas finales.
Sin embargo, los datos disponibles muestran que el comportamiento de los viajeros está siendo distinto al anticipado por una parte de la industria hotelera, lo que ha llevado a revisar las expectativas sobre ocupación y demanda turística en las semanas previas al inicio de la competencia.
