Estos días nos invitan a la reflexión, son días para convivir con la familia, y con las amistades que a lo largo del tiempo se han convertido en nuestra familia por elección.
Es una temporada de reencontrarse con esos seres queridos que no viven cerca de nuestros hogares, que se han tenido que ir a residir a otro estado o incluso a otro país por motivos de trabajo o estudio, pero que siempre están en nuestros pensamientos y en nuestro corazón.
Son días de dar los buenos deseos hacia nuestros semejantes, sobre todo de aquellos que atraviesan por días difíciles, ya sea por motivos de salud, económicos o de pérdidas irreparables.
Pero es necesario pensar, pero sobre todo ayudar a estas personas que no la están pasando tan bien, que están atravesando por momentos críticos, para que sientan que cuentan con alguien para salir adelante.
La palabra Navidad proviene del latín nativitas, que significa nacimiento; la Navidad es una festividad de origen cristiano, pero ya ha sido adoptado por otras comunidades no religiosas por el significado que tiene del reencuentro y reconciliación entre familiares y amigos cercanos y de aquellos que vienen desde otros lugares.
En muchos lugares de México comenzamos a celebrar la Navidad desde el día 16 de diciembre cuando tradicionalmente inician las posadas y culminan el 24 de diciembre, la noche de Noche Buena que conmemoramos hoy.
En estos nueve días de celebración nos han ayudado a convivir y a reflexionar, pero sobre todos a mantener nuestra fe, y la buena voluntad de mantener la paz y armonía con nuestros semejantes.
En esta Navidad tenemos la oportunidad de reforzar los valores del amor, la paz, la solidaridad y la unión familiar, para llevar una vida más armoniosa, más placentera con nuestros seres queridos y con aquellos que convivamos.
Busquemos que esta Navidad sea la mejor de nuestras vidas.
En representación de mis compañeras diputadas, compañeros diputados y personal del Congreso del Estado les deseamos una Feliz Navidad este año 2025.
