Como Raúl Lozano Caballero, secretario de Medio Ambiente en Nuevo León, quiero expresar mi agradecimiento por contar con este espacio de diálogo abierto con la ciudadanía. Quiero compartir contigo, lector, la visión y el compromiso que implica asumir la responsabilidad de ser un promotor del medio ambiente en nuestro estado.
Este editorial nace del deseo de acercar la gestión pública a cada ciudadano, abriendo la puerta para conversar y opinar sobre los retos y oportunidades que enfrentamos en materia ambiental.
En las próximas ediciones, tendré el privilegio de platicarte y compartirte mi opinión de cada mesa de conversación en la que participo, de cada desafío y de los aprendizajes que surgen día a día. La intención de tener esta conversación es que juntos podamos reflexionar y concientizarnos sobre la importancia de cuidar nuestro entorno, entendiendo que la protección ambiental es una tarea colectiva y permanente.
La Ley ambiental no es un documento estático; es un organismo vivo que promueve la participación activa en la toma de decisiones. El cuidado del entorno dejó de ser solo una “tarea del gobierno” para convertirse en un contrato social. El Nuevo León de hoy exige ciudadanos que vigilen, propongan y se involucren en los procesos de impacto ambiental. Cuidar del medio ambiente no es un acto de caridad, es un acto de justicia para nuestros hijos.
La participación ciudadana nos permite democratizar la vigilancia de nuestras industrias y la protección de nuestras áreas naturales. Si la ley nos abre la puerta para decidir sobre el aire que entra en nuestros pulmones y el agua que llega a nuestros hogares, ¿por qué habríamos de quedarnos fuera de la conversación?
Hacer conciencia no es sólo apagar la luz o separar la basura —que son pasos valiosos—; es ejercer el derecho de exigir un crecimiento ordenado y sostenible. La administración que encabezo tiene las puertas abiertas, pero necesitamos de su mirada crítica y su compromiso activo.
Los neoloneses nos hemos enorgullecido de nuestra capacidad para transformar el desierto en una metrópoli fuerte. El orgullo de ser del norte no solo debe medirse por nuestras chimeneas industriales, sino por la claridad de nuestro cielo y la salud de nuestras montañas. El medio ambiente es nuestra empresa más importante; participemos en ella.
"La participación no es solo una palabra en la ley, es el motor que obliga a las instituciones a ser mejores. Si tú vigilas, nosotros actuamos. Cuidar Nuevo León es una tarea de 24 horas y de millones de pares de ojos."
El Cuidado del medio ambiente es una tarea colectiva y permanente. Por eso, te invito a dar el siguiente paso: infórmate sobre los procesos de impacto ambiental en tu comunidad, participa activamente en las consultas públicas y exige transparencia en cada decisión que nos afecta.
Adopta hábitos sostenibles y promueve el cambio en tu entorno. Cada acción, por pequeña que parezca, suma en la construcción de un Nuevo León más Limpio justo y saludable para todos.
Te invito a seguirme y a sumarte a la conversación a través de mis redes sociales, donde comparto información, reflexiones y oportunidades para participar activamente en la protección de nuestro entorno. (Instagram @raullozanocaballero)
