Hace dos meses que Sergio Ramos dejó de jugar con los Rayados y es fecha que el español no encuentra equipo. El campeón del mundo otra vez está sin jugar y ni siquiera en su amado Sevilla lo quieren.
Cuentan en España que ni gratis podría fichar por el equipo en el que debutó y el último en el que estuvo antes de pasar 8 meses sin jugar antes de llegar al Monterrey.
Fue el presidente del Sevilla, José María del Nido, quien ha bloqueado su posible contratación. Aunque tienen espacio en el tope salarial para firmarlo, no lo harán.
Su situación es delicada, pues Ramos ha mostrado interés por comprar al club, donde ven como un problema que, eventualmente, el dueño sea jugador y “jefe” del actual entrenador.
Guido Pizarro quería más Aunque públicamente no dirá nada en contra del club, quien quedó sentido por lo ocurrido en el más reciente mercado de pases, es el director técnico de Tigres, Guido Pizarro.
El “Conde” no quedó del todo satisfecho con el armado del plantel, con nueve bajas y solo tres altas, incluyendo la llegada de Rodrigo Aguirre y la salida de Nicolás Ibáñez.
Dicen Los Infiltrados que Pizarro tuvo que acatar la orden que recibieron en el club de “apretarse el cinturón”, adelgazar el plantel y, por ende, la nómina, y aceptar fichajes como los de Aguirre, César Araújo y Francisco Reyes.
Ninguno de ellos figuraba como las primeras opciones de fichajes de Pizarro, pero el presupuesto no alcanzaba para más. Por ejemplo, el delantero uruguayo Miguel Merentiel, tasado en 10 millones, quedó descartado por su alto costo.
En Rayados, todos en la mira “Rayados, en la mira” es el nombre del programa de visorías que tiene el club para detectar talentos a temprana edad, pero en este espacio no nos vamos a referir a eso, sino a que en el club todos, desde jugadores hasta directivos, están en la lupa.
La forma en que está jugando el equipo, las declaraciones del director técnico Doménec Torrent y la conformación del plantel han puesto a todos serios en el club.
Cuentan Los Infiltrados que no solo Torrent está bajo observación; el presidente deportivo José Antonio Noriega y el director deportivo Héctor Lara, también están bajo un serio análisis.
La situación es tan frágil, en el caso de Dome, que cualquier mal resultado podría desencadenar una decisión drástica, que también condicionará el futuro de los otros dos en la organización.
