El sarampión es una enfermedad que se había erradicado en nuestro país; sin embargo, debido a malas políticas de salud implementadas por el Gobierno federal, es que este padecimiento resurgió en varias entidades del país, entre ellas Nuevo León.
De acuerdo a cifras de la Secretaría de Salud, en el Estado los casos han ido en incremento, sin llegar aún a una situación crítica, pero sí se deben tomar las medidas precautorias para detener los contagios.
El comportamiento de esta enfermedad es sumamente riesgoso, pues una persona enferma puede contagiar a 18 individuos con los que haya estado en contacto, de ahí la importancia de inhibir su propagación con esquemas de vacunación.
Desde el Partido Acción Nacional, lanzamos la voz de alerta para que se intensifique una vacunación masiva entre la población en los 51 municipios del estado, sobre todo dirigido a personas que no han padecido de la enfermedad y no cuentan con el esquema de vacunas vigente, priorizando a las niñas y los niños, así como a otros grupos vulnerables.
México hoy enfrenta un rebrote de sarampión, una enfermedad que el país había logrado eliminar gracias a un programa nacional de vacunación sólido, permanente y bien organizado en todos los sentidos que por décadas mantuvo coberturas superiores al 95 por ciento de los ciudadanos; los datos son claros: en el 2012, la cobertura fue alrededor del 97 por ciento de la población y en el 2018 del 99 por ciento.
Estas cifras demuestran que prácticamente todos los niños de México estaban protegidos y se cumplía con los estándares internacionales. Antes, sí había planeación, había compras suficientes de vacunas, había seguimiento casa por casa y había una convicción clara: prevenir es mejor que lamentar.
Ahora el padecimiento del sarampión volvió, porque el sistema de salud del país no funciona. Estamos muy lejos de ser Dinamarca en los sistemas de salud pública, como se presume desde las conferencias mañaneras desde el Palacio Nacional, desde el sexenio pasado.
Es por eso que es necesario intensificar la vacunación, para que el sarampión no se vuelva una pandemia que nos aísle de nuevo, como ocurrió con el covid-19 hace unos años.
FRASE:
“El padecimiento del sarampión volvió porque el sistema de salud del país no funciona. Estamos muy lejos de ser Dinamarca en los sistemas de salud pública”
