Devolver la esperanza

Escrito en OPINIÓN el

Desde que inicié mi vida pública, asumí un compromiso claro: estar siempre al servicio de las y los nuevoleoneses. En territorio, de frente a la gente; donando mi sueldo; y resolviendo, en la medida de mis capacidades, las múltiples gestiones que llegan todos los días a mi teléfono o a través de mi oficina de enlace.

Ese ha sido el sello de mi quehacer político, y también la razón de mayor orgullo en mi trayectoria.

Yo no llegué a la política para servirme, sino para servir.

Entre las solicitudes más recurrentes que recibimos está la asesoría legal y social, así como el apoyo para acceder a servicios o equipos médicos. La mayoría de quienes acuden a nosotros no cuentan con seguridad social, ya sea por la falta de empleo formal o por las condiciones de la economía en la que subsisten.

Por ello, desde hace varios años, junto a mi equipo, impulsamos jornadas de salud en distintas zonas de Nuevo León. Estas jornadas incluyen revisiones generales, atención visual y la entrega de apoyos funcionales como sillas de ruedas, andadores y, más recientemente, aparatos auditivos.

Esto último podría parecer menor, pero no lo es. Para muchas personas —particularmente adultos mayores— un aparato auditivo significa mucho más que escuchar: es la posibilidad de volver a comunicarse, de recuperar su autonomía, su dignidad y su lugar en la vida social y productiva.

Cada una de estas acciones responde directamente a las necesidades que la propia ciudadanía nos expresa. El trabajo en territorio no consiste en llevar ocurrencias, sino en escuchar, entender y actuar en consecuencia. También implica tender puentes con el sector social y privado. En la más reciente jornada, en la que entregamos 28 aparatos auditivos, contamos con la colaboración de la empresa AudioTech, cuya participación fue clave para la valoración, diagnóstico y gestión de los apoyos.

Estas acciones no están desvinculadas de mi labor legislativa. Desde el Senado, he impulsado iniciativas orientadas a garantizar la inclusión y atención de personas con discapacidad auditiva. Entre ellas, el acceso gratuito al implante coclear para quienes presentan pérdida auditiva severa, así como el fortalecimiento del tamiz auditivo neonatal como herramienta de detección temprana.

Trabajar en territorio no solo permite a un servidor público conocer de primera mano la realidad que está obligado a atender; también le da sentido a la función pública. Porque, al final, gobernar y legislar deben tener un propósito claro: mejorar la vida de las personas.

Y en ese camino, si algo vale la pena, es justamente eso: devolver la esperanza y reconstruir la confianza de la ciudadanía.