Medio ambiente: ¿Moda pasajera o conciencia ambiental vital?

La moda es efímera, cambia con la temporada; pero el aire que respiramos y el agua que hoy defendemos son realidades permanentes y vitales.

Escrito en OPINIÓN el

En las charlas de café o en la sobremesa con los amigos, suelo escuchar con frecuencia una frase cargada de escepticismo: "El medio ambiente se puso de moda". Hay quienes creen que hablar de sostenibilidad o cargar una bolsa de tela es solo una tendencia más, un accesorio estético que, como tantas otras corrientes, terminará por pasar. Sin embargo, como abogado, como Secretario de Medio Ambiente, pero sobre todo como un hombre que vive y trabaja en este estado, me veo obligado a plantear una realidad mucho más cruda: ¿Es esto una moda o es el despertar de una conciencia que llega, quizás, en el último minuto del juego?

Llamar "moda" a la protección de nuestro entorno es una lectura superficial y peligrosa. Como hombres de leyes, sabemos que la libertad y el derecho terminan donde empieza el daño al tercero; aquí, el daño es a nuestra propia supervivencia. La moda es efímera, cambia con la temporada; pero el aire que respiramos y el agua que hoy defendemos son realidades permanentes y vitales. No estamos ante un cambio de estilo, estamos ante un cambio de paradigma. La verdadera conciencia no reside en el color verde de una campaña; reside en entender, con datos duros, que cada acción humana tiene una consecuencia física e irreversible en nuestro territorio.

Somos responsables del medio ambiente porque somos parte de él, no sus dueños ni sus jueces. Esta no es una carga impuesta por un decreto gubernamental; es un contrato natural de convivencia. Como sociedad, somos responsables de la densificación urbana que presiona nuestros servicios, del tratado que damos a nuestros desechos y de la huella de carbono que generamos al movernos por esta gran ciudad. Ser responsable significa aceptar un hecho lógico: el bienestar de mi vecino depende de cómo cuido yo el agua en mi hogar, y el futuro de mis hijos depende de la firmeza con la que hoy gestionemos las emisiones de la industria y el transporte.

Si un amigo te dice que el medio ambiente está de moda, dile con claridad que la conciencia es el conocimiento de nuestra propia existencia y de lo que la sostiene. En Nuevo León, cuidar el planeta no es un acto de vanidad ni una postura política; es la estrategia más inteligente de seguridad y economía que podemos ejecutar. Pasar de la "moda" al hábito, y del hábito a una cultura de respeto a la norma ambiental, es el gran reto de nuestra generación.

El compromiso con la sostenibilidad exige que transitemos del discurso a la acción en cada rincón de nuestra vida. Al reducir nuestra huella de carbono con decisiones inteligentes en el hogar, al fomentar una cultura de legalidad ecológica en la escuela y al optimizar recursos en la oficina, estamos asumiendo una responsabilidad que va más allá de cualquier administración. Cuidar nuestro entorno no es solo una medida de mitigación; es el pacto definitivo para asegurar que el liderazgo de Nuevo León sea sinónimo de un futuro habitable.

Si cuidar nuestro entorno fuera una moda, sería la única que no podemos permitirnos que pase de largo. Porque a diferencia de las tendencias, el aire y el agua no tienen reemplazo en la próxima temporada.

Yo soy Raúl Lozano Caballero, Secretario de Medio Ambiente, y puedes seguirme en Instagram @raullozanocaballero.