En la nueva era de la gestión pública, el medio ambiente ya no puede entenderse únicamente como la protección de nuestros recursos naturales; hoy, la política ambiental es, en esencia, política económica y energética.
Bajo esta visión, recientemente celebramos una reunión de seguimiento estratégico con el Cónsul General de Francia, Pierre Raynaud, y actores clave como SIMEPRODE, Agua y Drenaje de Monterrey, Veolia y Naturgy. ¿El objetivo? Consolidar el proyecto de metanización más ambicioso del país.
Estoy convencido de que el camino hacia la transición energética requiere alianzas sólidas que trasciendan fronteras.
Nuevo León se encuentra en un momento histórico donde la economía circular deja de ser un concepto teórico para convertirse en una realidad industrial.
A través de este "Proyecto para el Desarrollo de una Unidad Territorial de Metanización", buscamos transformar lo que antes considerábamos simples residuos orgánicos en biometano de alta calidad para su inyección directa a la red de gas natural.
Esta iniciativa no surge de la improvisación. En abril de 2025, concluimos con éxito un estudio de viabilidad financiado por el Ministerio de Economía y Finanzas de Francia, el cual nos dio la hoja de ruta técnica para avanzar.
Lo que hoy ponemos sobre la mesa es la creación de una empresa público-privada que operaría macroplantas de biogás en puntos estratégicos como Dulces Nombres o las instalaciones de SIMEPRODE. Es, en palabras llanas, convertir nuestros desechos en energía renovable y fertilizantes, reduciendo drásticamente nuestra huella de carbono.
Como Secretario de Medio Ambiente, mi mensaje es claro: la metanización no solo representa una solución ambiental ante la crisis climática, sino que es una inversión rentable que fortalece nuestra economía.
Estamos tendiendo puentes con la experiencia tecnológica francesa para acelerar el desarrollo de infraestructura que nos otorgue mayor soberanía energética.
No se trata solo de cumplir con tratados internacionales, sino de garantizar que Nuevo León sea el referente nacional en la gestión de energías limpias.
Con el respaldo de la cooperación internacional y el liderazgo del Gobierno del Estado, estamos demostrando que Nuevo León es tierra fértil para la innovación.
Al integrar soluciones enfocadas en la naturaleza con modelos de negocio eficientes, estamos construyendo un estado resiliente.
El biometano es el combustible de la transición, y en esta Secretaría trabajamos para que ese futuro sea, desde hoy, el motor que mueva a nuestro nuevo Nuevo León hacia un desarrollo verdaderamente sustentable y humano.
