La fórmula de la Nueva Fuerza Civil

Escrito en OPINIÓN el

La seguridad moderna depende de información confiable y planeación rigurosa, pero no hay estrategia de seguridad, por más minuciosa que parezca, que tenga éxito sin inversión.

El mundo cambió, y también lo hicieron las amenazas. Por un lado, ya no basta la reacción; las decisiones estratégicas tienen que construirse con datos robustos, con metodologías comprobadas y con análisis técnico. Ante este escenario, la improvisación cuesta vidas, mientras que la inteligencia policial, en cambio, las salva. 

Y, por otro lado, una estrategia sin inversión difícilmente sería capaz de pasar del papel a la realidad. Se limitarían aspectos esenciales como la formación de los elementos, la construcción de infraestructura o incluso la actualización de equipamiento táctico y de inteligencia.

En conjunto, la inteligencia y la inversión nos permiten anticiparnos, evitar tragedias, reducir riesgos operativos y proteger a las personas y a nuestros policías. 

Desde hace cuatro años y medio, la Nueva Fuerza Civil se ha reestructurado partiendo de este principio, y esta semana, dio un paso más en su fortalecimiento con la incorporación del nuevo Black Hawk UH-60.

Este es el segundo Black Hawk de Nuevo León y es considerado uno de los helicópteros más robustos y probados del mundo. Se trata de una aeronave táctica diseñada para actuar con rapidez, ampliar la vigilancia, reforzar los operativos y coordinar mejor las acciones en tierra para blindar al estado. 

Hace tres años, cuando llegó el primero a Nuevo León, hubo quienes cuestionaron la necesidad de que una policía estatal tuviera una aeronave de este calibre. Pero, como ha pasado en ocasiones anteriores, el tiempo nos dio la razón.

Gracias a ese Black Hawk y a los 10 helicópteros que conforman la División Aérea, en tres años (2023-2026) han aumentado el número de detenciones, operativos, rescates y traslados médicos exitosos de la Fuerza Civil. 

Ahora, con el nuevo Black Hawk, la División Aérea de la Fuerza Civil se consolida como una de las mejores de México. Y llega en el mejor momento para Nuevo León: abril acaba de ser el mejor mes de los últimos 16 años en reducción de homicidios.

La última vez que tuvimos resultados similares fue en diciembre de 2011; la diferencia es que, en ese entonces, teníamos un millón de habitantes menos que en la actualidad. Y ahora, con más población, hemos logrado igualar esos números. 

Hoy tenemos una corporación más preparada, más equipada y con mejores resultados. Ese es el legado por el que trabajamos todos los días: construir un estado donde la gente pueda vivir tranquila, salir a la calle y disfrutar de su ciudad.