En Nuevo León nos acostumbramos a medir el progreso con concreto y no con áreas verdes o grandes parques y la verdad es que como estado, merecemos más que eso. En una ciudad con más de 6 millones de personas, contar con espacios arbolados y al aire libre es fundamental y por eso este Gobierno ha puesto como prioridad hacer de nuestro estado un lugar más sostenible, transitable y amigable con el medio ambiente.
La semana pasada se hizo la entrega de la primera etapa del nuevo Parque del Agua, una macro obra que se convertirá en un nuevo pulmón urbano de 90 hectáreas, que además de rescatar y conservar áreas verdes, será una herramienta más para que Nuevo León no vuelva a pasar una crisis hídrica. Esta obra aprovecha el agua de lluvia a través de un sistema de captación pluvial, almacenando hasta 17 mil metros cúbicos.
Y no solo eso, también cuenta con infraestructura de primer nivel. Sus pilares forman una serpiente de concreto de más de 500 metros que la vuelven la estructura más grande del mundo en un parque urbano. Cuenta con espacios culturales, un auditorio, foro al aire libre y conecta con puntos claves de la ciudad cómo el DIF Capullos y los corredores verdes.
El nuevo Parque del Agua es una obra va mucho más allá de un área verde, representa un legado para Nuevo León. Claro que queremos que quienes vengan a visitarnos puedan disfrutar de este espacio pero queremos aún más, que quienes viven aquí todos los días, tengan una mejor calidad de vida.
El Mundial 2026 está poniendo los ojos del mundo sobre México, pero principalmente sobre Nuevo León, y es muy satisfactorio ver que proyectos como este nuevo Parque del Agua, además de ser una de nuestras cartas de presentación, sea una de las obras más grandes que dejaremos para las generaciones que vienen y el legado de este gobierno.
Estamos haciendo grandes cosas y vamos por más.
