Problema palpable
La violencia de género sigue mostrando un sostenido número de denuncias en Nuevo León, y aunque la secretaria estatal de las Mujeres, Graciela Buchanan, lo atribuye a la confianza en las instituciones, hay voces discordantes.
En el colectivo Morras Feministas reciben cada mes un promedio de 80 peticiones de ayuda de parte de mujeres que sufren algún tipo de violencia y no encontraron una respuesta adecuada al acudir con las autoridades.
Dicen Los Infiltrados que, más allá de saber si son o no un buen síntoma las 551 carpetas de investigación que se han registrado en los primeros cinco meses del 2026, el problema es palpable, y corresponde atenderlo con eficiencia a la Fiscalía, al gobierno estatal y a los municipios.
Resolver, no escandalizar
Dicen Los Infiltrados que el tema del abasto de agua en el municipio de García es tan delicado que dejar a la política entrometerse es apostarle al fracaso de cualquier esfuerzo encaminado a resolver un problema que viene de hace décadas.
Por eso, en Agua y Drenaje decidieron retomar una mesa técnica con expertos para escuchar a los vecinos, revisar reportes, medir presiones, monitorear tanques, sectorizar y atender en campo.
Solo esperan que el alcalde Manuel Guerra Cavazos entienda la diferencia entre resolver y hacer ruido, porque las acciones de carácter técnico no dan likes ni crean escándalo, pero son la ruta para llegar a una verdadera solución de fondo.
Inconformes
En el tema de la disminución de la edad para la gubernatura y alcaldías, especialistas expresaron su desacuerdo porque, aunque el sector joven estará mejor representado, consideran que faltaría experiencia a quienes lleguen a los cargos.
Y es que con la aprobación del Congreso, que en esta ocasión fue unánime, ahora Nuevo León podrá tener un gobernador de 28 años cumplidos y alcaldes y diputados locales de 18 años, cuando antes los requisitos eran de 30 y 21 años, respectivamente.
Dicen Los Infiltrados que, como ahora los legisladores sí se pusieron de acuerdo en algo, debieron aprovechar y establecer requisitos más estrictos, exámenes psicométricos y psicológicos para no estar sufriendo con sorpresas cuando los candidatos ya son funcionarios.
