Monterrey.- El colectivo Alianza de Usuarios del Transporte Público llevó a cabo este 25 de diciembre una jornada solidaria de entrega de alimentos dirigida a personas en situación de calle en el centro de la ciudad. Sin embargo, la actividad no fue meramente asistencialista; la organización aprovechó la movilización para denunciar públicamente el abandono institucional y la preocupante falta de aplicación de la legislación vigente en favor de este sector altamente vulnerable.
Jaime Noyola, representante y vocero del colectivo, explicó que esta iniciativa ciudadana busca mitigar el hambre durante la Navidad en personas que carecen de un hogar fijo. El activista enfatizó que este grupo poblacional sobrevive sin acceso a los derechos más elementales, como una alimentación segura, servicios de higiene, atención médica digna o el indispensable apoyo psicológico que muchos requieren.
“Ser persona en situación de calle significa vivir en la total invisibilidad, sin un techo y sin acceso a servicios básicos. Es una realidad extremadamente dura que miles enfrentan debido a la pobreza extrema, el desempleo, la pérdida de bienes por desastres naturales o problemas de salud mental no tratados. El gobierno simplemente no les pone la atención que debería, dejándolos a su suerte en la vía pública”, expresó Noyola durante la jornada.
El ejercicio humanitario inició alrededor de las 11:30 horas en diversos puntos estratégicos donde suelen pernoctar estas personas. Durante el recorrido, los integrantes del colectivo repartieron un total de 150 tortas, las cuales fueron preparadas por ellos mismos desde temprana hora con recursos propios, como un gesto de empatía en una fecha donde la mayoría de los servicios de asistencia permanecen cerrados.
Noyola adelantó que el objetivo de la organización es institucionalizar esta actividad cada 25 de diciembre. La intención es crear una red de apoyo anual para que más ciudadanos se sumen con donativos en especie, tiempo o apoyo logístico, ante la insuficiencia de los albergues oficiales.
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Asimismo, el representante advirtió que la falta de una política integral representa un grave problema de salud pública. Señaló que un porcentaje importante de quienes viven en la calle padece enfermedades mentales severas, lo que incrementa los riesgos de accidentes viales, atropellos y situaciones de vulnerabilidad tanto para ellos como para terceros.
“Existe una ley diseñada específicamente para atender a las personas indigentes, pero hoy en día es una ley muerta, no se aplica en lo absoluto. Hay una omisión clara por parte del Gobierno del Estado y de los diputados locales, porque no hay ejecución de programas ni presupuesto asignado para una atención real”, señaló de forma contundente.
Finalmente, Noyola hizo un enérgico llamado a las autoridades estatales y municipales para que dejen de ignorar esta crisis humanitaria y atiendan de manera integral a las personas en situación de calle. Al mismo tiempo, instó a la ciudadanía a no normalizar el desamparo y sumarse a estas acciones civiles para reconstruir el tejido social.
