San Pedro.- Una familia en San Pedro presentó síntomas de intoxicación luego de ingerir cubos de raticida, al confundirlos con consomé.
Los intoxicados fueron identificados como María Magdalena, de 6 años; Brayan Yadiel, de 9; Estrella Nohemí, de 17; Yahir, de 20; Alexandra, de 32; y Esthela, de 50.
Los primeros informes detallan que fue Modesta Grimaldo Becerra, de 79 años, quien confundió el cubo de consomé de pollo con uno de raticida y lo incorporó a la comida que estaba preparando.
Al sitio se movilizó Protección Civil de San Pedro ayer, lunes 19 de enero, alrededor de las 20:00 horas, minutos después de recibir la llamada de auxilio solicitando atención médica tras sentirse mal por ingerir el veneno.
Los síntomas de intoxicación que se detectaron fueron leves, y Alexandra y Esthela fueron trasladadas al Hospital Universitario.
¿Qué hacer en caso de consumir por error, raticida?
La intoxicación por raticida es una emergencia médica seria, y la acción rápida puede salvar vidas. Aquí te detallo paso a paso qué hacer:
- Llama a emergencias de inmediato
- En México, llama al 911.
- Indica claramente que se trata de intoxicación por raticida y la cantidad ingerida, si se sabe.
2. No inducir el vómito
- Nunca trates de hacer vomitar a la persona a menos que un profesional médico lo indique.
- Algunos raticidas pueden quemar el esófago o empeorar la absorción del veneno.
3. Identifica el tipo de raticida
- Si es posible, conserva el envase o el resto del producto.
- Esto ayuda a los médicos a determinar el antídoto o tratamiento adecuado.
- Algunos raticidas son anticoagulantes; otros afectan el sistema nervioso o provocan insuficiencia renal.
4. Proporciona primeros auxilios básicos
- Mantén a la persona tranquila y recostada de lado si hay riesgo de vómito.
- Evita darle alimentos o bebidas, a menos que el personal médico lo indique.
5. Hospitalización inmediata
La víctima debe ser llevada a un hospital con atención de urgencias, donde puedan monitorear signos vitales y aplicar tratamientos específicos:
- Carbón activado (en algunos casos) para reducir absorción del veneno.
- Antídotos específicos según el tipo de raticida.
- Transfusiones o líquidos intravenosos si hay sangrado o deshidratación.
