San Pedro.- La Fiscalía General de Justicia investiga al Hospital Ángeles Valle Oriente por una presunta negligencia médica y confirmó que existe una denuncia tras la muerte de un menor de dos años, ocurrida después de una cirugía de bajo riesgo en el municipio de San Pedro.
Este miércoles 21 de enero, el fiscal general de Justicia, Javier Flores Saldívar, informó durante una rueda de prensa que el padre del menor presentó una denuncia, la cual ya está siendo analizada para determinar posibles responsabilidades y esclarecer si hubo negligencia médica.
“Se presentó la denuncia por parte del padre del niño; efectivamente, se está analizando, se están haciendo los dictámenes científicos para determinar si existe o no alguna responsabilidad”.
El fiscal dio a conocer que hasta el momento continúan las investigaciones, aunque se desconoce si ya se ha entrevistado al personal médico involucrado.
“Se están practicando las periciales en este momento”.
En entrevista para ABC Noticias, el padre de familia, Carlos Mendoza, reveló que el día de ayer concluyó la autopsia de ley, aunque hasta este miércoles aún no cuentan con los resultados finales.
El hospital, ubicado en el municipio de San Pedro, habría recibido al menor acompañado de sus padres, Carlos Mendoza y María Peña, quienes viajaron desde Nuevo Laredo, Tamaulipas, con la intención de atender la esclerosis pulmonar que padecía el niño.
De acuerdo con la versión del padre, el menor presuntamente no presentaba síntomas severos y realizaba sus actividades cotidianas sin mayores limitaciones antes de ingresar al hospital.
Relató que los médicos habrían recomendado un procedimiento para fortalecer la función respiratoria y prevenir complicaciones futuras, bajo el argumento de que se trataba de una intervención poco invasiva.
Presuntamente, les aseguraron que la cirugía tenía un alto porcentaje de éxito y riesgos mínimos, motivo por el cual autorizaron el procedimiento de manera preventiva, confiando en que mejoraría la condición del menor.
La operación habría sido programada para el lunes 19 de enero y quedaría bajo la responsabilidad de un cirujano.
Según la familia, el tiempo en quirófano se prolongó más de lo esperado, sin que recibieran reportes claros sobre el desarrollo de la intervención.
Durante varias horas permanecieron en espera, sin explicaciones precisas por parte del personal médico sobre el estado de su hijo ni sobre posibles complicaciones.
Recibieron la notificación del fallecimiento del menor, sin que presuntamente se les detallaran las causas exactas ni los hechos ocurridos durante la cirugía.
Carlos Mendoza señaló que escuchó versiones distintas por parte de varios integrantes del equipo médico y que nunca se le explicó con claridad qué sucedió dentro del quirófano.
“Desde antes ellos sabían que a mi hijo lo habían matado los doctores; es a título personal, a mi hijo lo mataron, porque entró sano, tenía una condición que estaba diagnosticada, pero no ponía en riesgo su vida; era una condición que nosotros como padres decidimos para que todavía mejoraría aún más su calidad de vida”.
El padre también indicó presuntas inconsistencias en los horarios proporcionados sobre el momento del deceso y aseguró que la sala de cirugía no mostraba señales evidentes de maniobras de reanimación, lo que incrementó sus dudas sobre lo ocurrido.
Añadió que el cirujano responsable presuntamente no volvió a presentarse ante la familia y que ninguno de los médicos involucrados ofreció una explicación directa tras la muerte del menor.
A estas sospechas se sumaron presuntas irregularidades administrativas.
Los padres denunciaron intentos del hospital por cobrar conceptos que, según ellos, no correspondían al procedimiento, entre ellos un cargo de 35 mil pesos por un supuesto kit de cirugía plástica.
También señalaron que algunos de los médicos involucrados habrían eliminado sus redes sociales y evitado cualquier contacto posterior con la familia.
El equipo de ABC Noticias intentó comunicarse con el área de comunicación del hospital para conocer su postura sobre el caso; sin embargo, no obtuvo respuesta, ya que se mantuvo la llamada en espera por más de tres minutos.
El padre señaló que el hospital no se ha acercado a la familia ni los presuntos responsables.
“En cuanto al hospital, pues no dio la cara, no la ha dado aún, y en cuanto a los médicos, no dieron la cara para darme una explicación cierta o confiable. Yo les preguntaba y me hacían evasivas, me decían cosas incongruentes, contradictorias entre ellos; era todo muy turbio. De cómo activaron los protocolos, pareciera que nunca habían entrenado para eso. Fueron muy negligentes tanto el hospital como los médicos, y ellos en ese momento dejaron de dar la cara y a la fecha no fueron a cobrar sus honorarios”.
Ante la falta de información y la sospecha de una posible negligencia, Carlos Mendoza y María Peña presentaron una denuncia penal ante la Fiscalía General de Justicia, con el objetivo de que se esclarezcan los hechos, se determinen responsabilidades y se investigue si el fallecimiento de su hijo ocurrió por una presunta mala práctica médica.
