Monterrey.- El Juez Primero de Distrito en Materia Penal de Nuevo León concedió un amparo a José Antonio Cortés Huerta, alias “El Titán”, con el que dejó sin efectos el auto de vinculación a proceso dictado en su contra y ordenó que se lleve a cabo una nueva audiencia, al detectar irregularidades en los cateos realizados durante su captura.
La resolución beneficia al hombre identificado por el gobierno federal como presunto líder de una célula vinculada al Cártel del Noreste y relacionada con actividades de huachicoleo.
De acuerdo con la versión pública del juicio de amparo 486/2026, el juez Mario Melo Cardoso resolvió conceder la protección de la justicia federal luego de considerar que existieron inconsistencias durante las diligencias efectuadas en el domicilio donde fue detenido.
Con esta determinación, el juzgador ordenó dejar sin efectos la vinculación a proceso que había sido dictada en su contra y celebrar una nueva audiencia para que un juez de control emita una nueva resolución.
José Antonio Cortés fue capturado en mayo pasado durante un operativo federal realizado en la colonia Portal del Huajuco, al sur de Monterrey.
Tras su detención, la Fiscalía General de la República lo imputó por los delitos de portación y posesión de armas de fuego y cartuchos de uso exclusivo del Ejército, operaciones con recursos de procedencia ilícita y delitos contra la salud.
En la resolución emitida el pasado 8 de julio, el juez determinó que las presuntas irregularidades detectadas durante los cateos eran suficientes para conceder el amparo, por lo que la vinculación a proceso deberá revisarse nuevamente por la autoridad judicial competente.
Presuntamente, “El Titán” estaría relacionado con una estructura presuntamente encabezada por Roberto Blanco Cantú, conocido como “El Señor de los Buques”, empresario investigado por supuestos vínculos con redes dedicadas al tráfico ilícito de hidrocarburos.
Aunque obtuvo este beneficio judicial, la resolución no implica su libertad ni el cierre definitivo del proceso penal, sino únicamente que deberá repetirse la audiencia en la que se determinará si existen elementos suficientes para volver a vincularlo a proceso.
A principios de junio, el mismo juez le había concedido otra suspensión dentro de un juicio de amparo para que la medida cautelar de prisión preventiva se cumpliera en el Hospital Universitario y no en el penal de Apodaca.
La determinación se tomó luego de que su defensa argumentó que presentaba diversos problemas de salud, entre ellos padecimientos cardíacos, hipertensión arterial, posible rabdomiólisis y riesgo de insuficiencia renal aguda, por lo que el juez ordenó que permaneciera bajo atención médica especializada, sin dejar de estar bajo custodia de autoridades federales.
