Ciudad de México.- El 2025 quedará marcado como un año decisivo para la industria del streaming, donde las series no solo compitieron por audiencia, sino por relevancia cultural. Las plataformas apostaron por narrativas más ambiciosas, universos expandidos y producciones capaces de provocar conversación, nostalgia y polémica, consolidando al formato seriado como el epicentro del entretenimiento global.
Una de las producciones más comentadas fue Adolescence de Netflix, una serie que se atrevió a retratar sin concesiones las complejidades emocionales de crecer en una era dominada por la hiperconectividad. Su tono crudo y realista conectó especialmente con el público joven, convirtiéndola en una de las propuestas sociales más potentes del año.
En el terreno de la ciencia ficción, Andor regresó con su segunda temporada en Disney+, nuevamente interpretado por Diego Luna, quien entregó una actuación aún más sólida y matizada. La serie confirmó que Star Wars puede existir lejos del fanservice, apostando por una narrativa política, oscura y profundamente humana que exploró los sacrificios detrás del nacimiento de la rebelión.
El factor polémico lo puso Chespirito: Sin querer queriendo de HBO Max, la serie biográfica sobre Roberto Gómez Bolaños. Además de su alto impacto de audiencia, la producción generó un intenso debate tras el rechazo público de Florinda Meza, ex viuda del comediante, quien expresó su total desaprobación sobre la serie y la manera en que se retratan pasajes personales del creador. Esta controversia amplificó el interés y convirtió a la serie en uno de los temas más discutidos del año.
Por su parte, Mentiras, la serie de Amazon Prime Video se transformó en un auténtico fenómeno cultural. Con un elenco encabezado por Belinda, Luis Gerardo Méndez, Regina Blandón, Mariana Treviño y Diana Bovio, la producción no solo triunfó en audiencia, sino que logró posicionar sus canciones en las listas de popularidad en México, demostrando el poder de la nostalgia pop y su capacidad de reinventarse para nuevas generaciones.
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Netflix apostó fuerte con la segunda temporada de The Accident, una serie que elevó su intensidad narrativa con la integración de Bárbara de Regil al elenco. Los nuevos conflictos, las decisiones extremas de los personajes y un tono más oscuro consolidaron a la producción como uno de los thrillers dramáticos más comentados de la plataforma, apostando por giros inesperados y una tensión constante.
El terror también tuvo un lugar protagónico con It: Welcome To Derry, una ambiciosa expansión del universo de Stephen King que exploró los orígenes del mal que acecha al pueblo. Con una atmósfera opresiva y un enfoque psicológico, la serie profundizó en el miedo colectivo y la violencia cíclica, convirtiéndose en una de las propuestas más inquietantes del año.
Finalmente, la última temporada de Stranger Things cerró una era. Más que un estreno, fue un evento global que combinó nostalgia, épica y emoción. La despedida de Hawkins y de sus personajes marcó a toda una generación de espectadores que crecieron con la serie, consolidándola como uno de los mayores fenómenos televisivos de la historia del streaming.
