Ciudad de México.- La apertura de la preventa para los conciertos de BTS en México no solo marcó el regreso de la banda surcoreana al país, también detonó una fuerte reacción entre sus seguidores.
Desde las primeras horas de este viernes, el tema central dejó de ser la emoción por los shows y pasó a ser el costo de los boletos, que colocan a México como la sede más cara de toda la gira mundial.
BTS tiene programadas tres fechas en la Ciudad de México, los días 7, 9 y 10 de mayo, en el Estadio GNP Seguros.
Sin embargo, tras publicarse los precios oficiales, comenzó una ola de comparaciones con otros países, evidenciando una diferencia económica considerable que generó inconformidad entre las armys mexicanas.
En México, el boleto premium alcanza un precio de 17 mil 782 pesos, mientras que las entradas generales se distribuyen en distintos rangos: 13 mil 330 pesos, 8 mil pesos, 4 mil pesos, 2 mil pesos y hasta mil pesos, dependiendo de la zona.
Te podría interesar
Estas cifras superan ampliamente los costos registrados en otras ciudades del tour. Las comparaciones no tardaron en aparecer en redes sociales.
En Corea del Sur, país de origen del grupo, el boleto VIP tiene un costo aproximado de 3 mil 189 pesos mexicanos, mientras que los boletos generales se encuentran entre 2 mil 658 y 2 mil 392 pesos.
En Japón, el acceso VIP ronda los 5 mil 042 pesos, y las entradas generales oscilan entre 3 mil 921 y 2 mil 801 pesos.
En España, los precios también resultan más accesibles: el boleto VIP se ubica en 11 mil 500 pesos mexicanos, con boletos generales de 5 mil 400 pesos y otros rangos que van de mil 600 a 3 mil 400 pesos.
Por su parte, en Estados Unidos, los costos se mantienen entre 10 mil 506 y 5 mil 117 pesos mexicanos.
Ante este panorama, seguidoras mexicanas expresaron su molestia, señalando una brecha económica clara para acceder al concierto.
Aunque se reconoce que México cuenta con una de las comunidades de K-pop más grandes y sólidas, el alto costo ha sido interpretado como un exceso.
Para muchas fans, la Ciudad de México terminó convirtiéndose en la sede más cara para ver a BTS, opacando parcialmente la expectativa por el evento.
