Estados Unidos.- Mientras Bad Bunny se prepara para encabezar el show de medio del Super Bowl, seguidores y grupos afines a Donald Trump anunciaron la creación de un espectáculo alternativo, diseñado para transmitirse al mismo tiempo.
El movimiento ha encendido el debate en redes sociales y ha llevado a muchos a preguntarse: ¿es un simple evento paralelo o un intento por opacar al artista puertorriqueño? Aquí te lo contamos.
Un show paralelo al de Bad Bunny
De acuerdo con los primeros detalles, el concierto impulsado por Turning Point USA se difundirá a la misma hora que el show oficial de medio tiempo del Super Bowl encabezado por Bad Bunny. Aunque no se ha confirmado la sede física del evento, los organizadores informaron que será transmitido a través de redes sociales y medios conservadores.
La controversia escaló la mañana de este 3 de febrero, cuando el senador J.D. Vance compartió en la red social X la cartelera del evento organizado por Turning Point USA, una influyente organización conservadora fundada por Charlie Kirk. En su publicación, Vance celebró la alineación musical del espectáculo.
“Fantástica alineación para el espectáculo de medio tiempo de TPUSA, incluido el gran Bob Ritchie, también conocido como Kid Rock”, escribió.
Te podría interesar
¿Quiénes estarán en el lineup?
De acuerdo con el cartel oficial, hecho público la tarde del 2 de febrero, está compuesto por artistas de música country y rock, géneros asociados tradicionalmente con sectores conservadores en Estados Unidos:
- Kid Rock, figura mediática y uno de los músicos más cercanos al movimiento republicano y a Donald Trump.
- Brantley Gilbert, cantante, compositor y productor de country y rock.
- Lee Brice, reconocido intérprete y compositor de música country.
- Gabby Barrett, la única mujer del lineup y una de las voces jóvenes más populares del country actual.
El origen de la polémica
Esta no es la primera vez que el entorno de Donald Trump expresa su rechazo a la participación de Bad Bunny en el Super Bowl. Desde octubre, Turning Point USA había adelantado la intención de organizar un evento alternativo, luego de las críticas del movimiento MAGA (Make America Great Again) hacia el cantante.
Entre los argumentos que han circulado destaca que Bad Bunny canta en español, pese a que, por su origen puertorriqueño, es ciudadano estadounidense.
Aunque el show oficial sigue confirmado, el anuncio del concierto paralelo ha convertido al medio tiempo del Super Bowl en un nuevo campo de batalla cultural y político.
