Ciudad de México.- Bad Bunny volvió a hacer historia, pero ahora en una cancha de futbol americano, donde por 13 minutos estelarizó el Medio Tiempo del Super Bowl LX.
Para su show, Bad Bunny se inspiró en la cultura Latinoamérica haciendo un sincero y especial homenaje a su natal Puerto Rico. Durante este Medio Tiempo, el terreno de juego cambió su aspecto para dar vida a un campo de cultivo donde habitaron las costumbres y tradiciones de Latinoamérica.
Bad Bunny cantó e hizo gozar con sus canciones a millones de televidentes alrededor del mundo en compañía de decenas de bailarines que llenaron la atmósfera de sabor latino. Entre este cuerpo de baile se encontraba Daisy Vázquez, una joven con raíces veracruzanas que dedicó este momento a quienes han dejado su tierra en busca de un futuro mejor.
¿Quién es Daisy Vázquez?
Daisy Vázquez es una joven de raíces veracruzanas radicada en California. A base de talento y esfuerzo esta chica llegó convertirse en bailarina profesional y llegar a las grandes ligas este domingo de la mano de Bad Bunny.
Previo a su participación en el Medio Tiempo, la bailarina habló del orgullo por ser migrante y dijo que dedicaría su baile a todas aquellas personas que han dejado su país de origen.
Te podría interesar
“Esta noche es para mi familia. Soy un hijo ORGULLOSO de un inmigrante. Soy el resultado de un inmigrante. Soy el producto de un inmigrante. Esta noche bailaré para aquellos que vinieron aquí en busca de una vida y un futuro mejor. Gracias a Dios @badbunnypr BOWLLL esta noche”, escribió.
Haber participado en el Super Bowl LX dejó en Daisy una huella imborrable en su memoria que la hizo agradecer especialmente a sus padres por el esfuerzo que han hecho para verla triunfar y hacer lo que más la hace feliz.
“Esto significaba mucho para mí en muchos sentidos. Mi madre limpiaba mi estudio de baile solo para que yo pudiera bailar y competir. Mi padre trabajaba largas noches solo para que yo pudiera bailar. ¡Hicimos HISTORIA!”, escribió Daisy en su cuenta de Instagram.
Con su participación, Daisy afina el sueño de convertirse en bailarina, el cual se gestó en ella desde que era una niña de 9 años. Desde entonces, su madre, de origen mexicano, ha estado al lado de ella impulsándola y apoyándola en cada etapa de su carrera.
El Hip Hop se ha convertido en el género por excelencia de Daisy, gusto que la ha llevado a participar en diversas competencias de baile con las que, poco a poco, se ha ganado un lugar en este arte.
