Ciudad de México.- La tensión explotó en La Casa de los Famosos durante la noche de la gala de eliminación este domingo 09 de agosto.
Lo que comenzó como un reclamo por labores domésticas derivó en un tenso enfrentamiento con acusaciones de discriminación, llanto y disculpas no concretadas.
El reclamo inicial durante los posicionamientos
Todo comenzó en la dinámica cara a cara, cuando Ese Pérez se encaró directamente con Massad Altamimi para reclamarle una supuesta falta de colaboración en la limpieza diaria.
Pérez cuestionó si la inactividad del influencer árabe en los baños y regaderas se debía a cuestiones de ejercicio o a sus convicciones religiosas, provocando la molestia inmediata del participante.
“Yo entiendo que haces mucho ejercicio, qué padre, pero nunca te he visto lavar un baño, nunca te he visto lavar una regadera. No sé si tu religión no te lo permita”.
La contundente defensa de Massad
Massad, quien ya cargaba con el peso de llegar a la gala con 11 votos de nominación en su contra, no se quedó callado. Desmintió la versión de su compañero asegurando que madruga todos los días a limpiar la cocina e hizo una firme advertencia para que no vuelvan a meterse con sus creencias.
“Limpio toda la Casa. Nunca te veo despierto temprano cuando voy a la cocina con Yahir. Y con mi religión nunca, exhorto otra vez, no te metas. Atrás de mí, siempre, tu lugar”.
Ante la creciente agredidad del choque, Cynthia Klitbo tuvo que intervenir para tranquilizar los ánimos y pedirle madurez para la pantalla.
El enfrentamiento trajo a la luz un episodio no resuelto desde el inicio del reality. Massad encaró a Pérez por haber hecho bromas de mal gusto sobre su origen árabe, recordando frases como "no me vaya a caer una bomba" y "Masad va a enseñarnos a hacer bombas".
Aunque Pérez intentó buscar una plática posterior para limar asperezas, la brecha entre ambos quedó más abierta que nunca.
Confesiones y lágrimas en el cuarto Malibú
Abrumado por la situación, Massad acudió al confesionario con La Jefa, reconociendo que no suele defenderse pero que esta vez no pudo contener la acumulación de emociones tras dos semanas de encierro.
Al salir, intentó ocultar su llanto en la habitación Malibú, pero Flor Vigna y Fede Vigevani notaron su tristeza. Fede se acercó a abrazarlo y a brindarle palabras de apoyo, a lo que el influencer agradeció profundamente el cariño recibido en el país a pesar de las barreras culturales.
Por su parte, Ese Pérez dio por cerrado el tema argumentando frente a las cámaras que prefirió evitar un conflicto mayor. Aseguró quedarse con un buen sabor de boca por no enfrascarse en una pelea a golpes y dejó claro que su intención era mandar un mensaje de tranquilidad a sus seguidores.
