Ciudad de México.- Para Miley Cyrus, el 25 de agosto no es una fecha cualquiera. A lo largo de su carrera, ese día ha coincidido con algunos de los momentos más importantes de su trayectoria musical y personal, una conexión que la propia cantante ha reconocido al hablar de la relevancia que tiene esta fecha para ella.
Uno de los acontecimientos más recordados ocurrió el 25 de agosto de 2013, cuando Miley lanzó “Wrecking Ball”, una de las canciones que marcaron su transformación artística y que posteriormente se convertiría en uno de sus mayores éxitos. Ese mismo día también tuvo lugar su polémica presentación en los MTV Video Music Awards, junto a Robin Thicke.
Cuatro años después, el 25 de agosto de 2017, Cyrus lanzó Younger Now, su sexto álbum de estudio, una producción que representó otra etapa en su evolución musical.
La fecha volvió a adquirir significado en 2023, cuando la cantante eligió el 25 de agosto para lanzar “Used to Be Young”, una canción en la que reflexionó sobre su pasado, los cambios que había experimentado y las distintas etapas de su vida. La propia Cyrus explicó entonces que el 25 de agosto tenía históricamente importancia tanto personal como profesional para ella.
Además de estos momentos relacionados directamente con su carrera, el 25 de agosto coincide con el cumpleaños de su padre, Billy Ray Cyrus, quien nació ese día en 1961.
Sin embargo, este 25 de agosto de 2026 adquirió un significado distinto para Miley. Ese día murió Dolly Parton a los 80 años, una figura especialmente cercana a la cantante, ya que fue su madrina y también formó parte de su historia desde Hannah Montana, donde apareció como “Aunt Dolly”.
La relación entre ambas trascendió la televisión. Miley y Dolly compartieron escenario y trabajaron juntas en diferentes proyectos musicales a lo largo de los años. Parton también participó en la celebración del 20 aniversario de Hannah Montana, serie que convirtió a Cyrus en una estrella de Disney Channel.
Así, más que una sola fecha, el 25 de agosto se convirtió para Miley Cyrus en una especie de punto de encuentro entre distintas etapas de su vida: éxitos, cambios personales, recuerdos familiares y, ahora, la despedida de una de las personas más importantes de su historia.
