Riad.- Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez han decidido celebrar la Navidad de 2025 con un espectacular autorregalo que redefine el concepto de exclusividad mundial. La pareja se ha convertido en la primera en adquirir dos impresionantes villas en el complejo Nujuma, un proyecto de ultralujo situado en el corazón del Mar Rojo. Este destino se ha consolidado como el refugio predilecto de la familia desde que el futbolista fichó por el Al Nassr a finales de 2022, ofreciendo un nivel de privacidad inigualable al que solo se puede acceder mediante hidroavión o embarcaciones privadas, garantizando una paz absoluta lejos del foco mediático internacional.
La millonaria compra navideña no consiste en una sola propiedad, sino en dos residencias diseñadas para cubrir distintos momentos de su vida familiar. La villa principal cuenta con tres amplios dormitorios, ideales para la convivencia diaria con sus hijos, mientras que la segunda propiedad, de dos habitaciones, está concebida como un refugio mucho más íntimo. Georgina Rodríguez y el delantero luso han manifestado que este entorno les brinda una conexión única con la naturaleza y la serenidad necesaria para desconectar de sus apretadas agendas profesionales. Para la pareja, que se comprometió este mismo año, este autorregalo representa el broche de oro para su nueva vida en el reino.
El complejo Nujuma forma parte de la selecta red Ritz-Carlton Reserve, un distintivo que solo poseen ocho destinos en todo el planeta. Ubicado a 26 kilómetros de la costa saudí, el enclave garantiza un clima cálido constante y un aislamiento difícil de igualar. La promotora Red Sea Global ha destacado que estas villas permiten disfrutar de un "verano eterno", combinando una arquitectura sofisticada con un respeto total al ecosistema marino circundante. Con un contrato que ronda los 200 millones de euros por temporada, Cristiano no ha escatimado en asegurar el bienestar y la seguridad de su círculo más cercano.
Esta inversión refuerza el arraigo de la familia en la región, consolidando a Cristiano y Georgina como los máximos exponentes del estilo de vida de élite en Arabia Saudí. Al elegir este santuario privado para sus periodos de descanso, la pareja asegura un entorno donde la paz y la belleza natural son las verdaderas protagonistas. De esta manera, su autorregalo de Navidad se transforma en un búnker personal de tranquilidad, permitiéndoles crear recuerdos en una de las zonas más vírgenes y exclusivas del mundo.
