Nuevo León.- Aunque hace muchos años se ha discutido la posibilidad de que Nuevo León se separe de México para convertirse en un país soberano, la realidad es que nunca se ha concretado.
Pero, ¿qué dice la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos al respecto? A continuación, te explicamos lo que establece la ley y si este escenario podría concretarse en un futuro.
¿Puede un estado mexicano independizarse?
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos es el documento que rige la vida del país. En ella se establecen las reglas de gobierno, los derechos de los ciudadanos y, sobre todo, que la nación es "única e indivisible". Esto significa que los 32 estados, incluyendo la Ciudad de México, forman un solo conjunto que no se puede romper.
Debido a este principio, la ley no contempla la separación de un estado como Nuevo León. Para que esto fuera posible, se tendría que seguir un proceso legal tan complicado y lleno de requisitos que, en la práctica, es casi imposible de lograr, ya que la Constitución fue diseñada para proteger la unidad del territorio nacional.
¿Qué tendría que pasar para que Nuevo León se independice?
El proceso de independencia constaría de varias etapas en la que comenzaría en el ámbito local con la legislatura de Nuevo León amparada a través del Artículo 116 el cual garantiza la autonomía estatal en asuntos internos y que podría impulsar una resolución o consulta para expresar la intención de separarse.
Aunque alguien propusiera la independencia de Nuevo León, no podría hacerse a través de una simple consulta ciudadana. La ley mexicana, en su Artículo 35, prohíbe las consultas populares sobre temas que afecten la estructura del país. La independencia, al cambiar la forma y el territorio de la nación, no cabe en esta opción.
El único camino sería llevar la propuesta al Congreso de la Unión para reformar la Constitución. Esta idea podría ser presentada por:
- El presidente de México.
- Una tercera parte de los diputados o senadores (167 de 500 diputados o 43 de 128 senadores).
- Al menos 22 de los 31 estados del país (sin contar Nuevo León).
Para que la reforma se apruebe, tendría que obtener un apoyo masivo en ambas cámaras del Congreso: al menos 334 de 500 diputados y 86 de 128 senadores tendrían que votar a favor. Este proceso tan riguroso demuestra lo difícil que es cambiar el pacto federal en México.
El paso final: la aprobación de los estados
Una vez que la reforma para la independencia de un estado es aprobada por el Congreso, el proceso no termina ahí. Para que sea válida, al menos 17 de las 31 legislaturas estatales (más de la mitad del país) deben ratificarla.
Este último paso garantiza que la decisión de una posible separación refleje la voluntad de la mayoría de la Federación, y no solo la de los legisladores federales.
¿Qué problemas podría enfrentar la independencia de Nuevo León?
Más allá de crear una nueva bandera y leyes, una posible independencia de Nuevo León tendría serias implicaciones legales y diplomáticas.
Según el Artículo 133 de la Constitución, los tratados internacionales de México son parte de su marco legal. Esto significa que Nuevo León tendría que renegociar acuerdos clave como el T-MEC, un proceso que está en manos del gobierno federal.
Otro obstáculo importante sería obtener el reconocimiento internacional como un nuevo país soberano. La Ley de Relaciones Exteriores no contempla la fragmentación del territorio, por lo que cualquier intento de separación unilateral, es decir, sin seguir los pasos legales, sería considerado inconstitucional y no tendría validez legal.
