Monterrey, N.L.- La madrugada del 6 de enero es, sin duda, una de las fechas más mágicas del año. Mientras el mundo descansa, miles de niños en México y Latinoamérica despiertan con la ilusión de encontrar juguetes y dulces junto a su zapato.
Pero, ¿alguna vez te has preguntado de dónde viene esta tradición y por qué los Reyes Magos son los encargados de repartir alegría? Aquí te lo contamos.
El origen bíblico: La visita de los Sabios de Oriente
La historia que da vida a este día se remonta a los relatos del Evangelio de San Mateo. Según la tradición, tres sabios (identificados popularmente como Melchor, Gaspar y Baltasar) viajaron desde tierras lejanas guiados por una estrella brillante. Su misión era encontrar al "Rey de los Judíos" que acababa de nacer en Belén.
Al llegar al pesebre, los Reyes Magos se postraron ante el niño Jesús y le entregaron tres tesoros con un profundo simbolismo:
- Oro: Reconociéndolo como Rey.
- Incienso: Honrando su divinidad como Dios.
- Mirra: Representando su humanidad y el sacrificio que haría en el futuro.
¿Qué significa la Epifanía y por qué se celebra el 6 de enero?
En el calendario litúrgico, el 6 de enero se celebra la Epifanía, una palabra de origen griego que significa "manifestación". Este día marca el momento en que Jesús se da a conocer ante el mundo no judío, representado por los magos de Oriente.
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Aunque el nacimiento se celebra el 25 de diciembre, la tradición dicta que los sabios tardaron 12 días en llegar a Belén, cerrando así el ciclo de las festividades navideñas con la entrega de los presentes.
La tradición del zapato y la carta a los Reyes Magos
Hoy en día, la celebración ha evolucionado en una hermosa dinámica familiar. Días antes, los pequeños escriben una carta a los Reyes Magos donde cuentan cómo se portaron durante el año y piden los regalos que desean.
La noche del 5 de enero, los niños dejan un zapato debajo del árbol de Navidad o cerca del nacimiento. Se dice que el calzado sirve para que Melchor, Gaspar y Baltasar sepan de qué tamaño es el niño y dejen el regalo correspondiente.
Además, muchas familias dejan un poco de agua y paja para el camello, el elefante y el caballo en los que viajan los Reyes.
El cierre de la magia: La Rosca de Reyes
La celebración no termina con los regalos. El 6 de enero se acostumbra partir la Rosca de Reyes, un pan circular que simboliza el amor infinito de Dios. Encontrar la figura del "monito" escondido no solo es una sorpresa, sino un compromiso: quien lo encuentra se convierte en el padrino del Niño Dios y deberá invitar los tamales el 2 de febrero, Día de la Candelaria.
