México.- El Super Bowl LX no solo se juega en Santa Clara; en México, se juega en las cocinas y en las pantallas de los celulares. De acuerdo con un análisis de Infobip y estimaciones de la Canaco, el evento se ha consolidado como el mayor detonador de consumo gastronómico concentrado del año, esperando superar este 2026 la barrera de los 6 mil millones de pesos en derrama económica.
El celular: El nuevo "quarterback" del consumo
El hábito de la "segunda pantalla" ha transformado la experiencia. Hoy, más de 20 millones de espectadores en México no solo ven el juego; interactúan con él.
Consumo Digital: El 70% de los aficionados utiliza su móvil durante el partido para cazar promociones y pedir delivery.
Picos de Demanda: Los restaurantes y apps de envío reportan saturación en tres momentos críticos: antes del kickoff, durante el show de medio tiempo y al finalizar el encuentro.
Fidelización: El 50% de los usuarios está dispuesto a compartir sus datos a cambio de cupones activados por el marcador o descuentos inmediatos.
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El menú del domingo: Alitas, pizzas y cerveza
Aunque la oferta ha crecido, los clásicos siguen reinando. El Super Bowl es la fecha clave para el consumo masivo de:
Alitas y Boneless: El producto estrella de los bares deportivos.
Pizzas y Hamburguesas: Los favoritos del canal de delivery.
Cerveza y Botanas: El motor de las tiendas de conveniencia.
Watch Parties y economía local
En ciudades con alta afición como Monterrey y Saltillo, los bares y restaurantes no solo ajustan menús, sino que organizan eventos masivos o watch parties. Para muchos establecimientos, este domingo representa un ticket promedio significativamente superior al de cualquier otro día del año, lo que obliga a reforzar personal y ampliar horarios de servicio.
Los Estados "Más NFL" de México
Aunque la afición está repartida por todo el país, el consumo y el fanatismo se concentran principalmente en el centro y el norte:
Ciudad de México y Estado de México: Es la zona con mayor volumen de aficionados y donde se genera la mayor derrama económica (más de 6 mil millones de pesos).
Nuevo León (Monterrey): Es considerada una de las plazas más sólidas debido a su cercanía con EE. UU. y la fuerte cultura de fútbol americano estudiantil. Monterrey es, históricamente, una de las ciudades que más consume productos oficiales y suscripciones de streaming.
Coahuila (Saltillo y Torreón): Por su proximidad geográfica y los lazos culturales con Texas, Coahuila es un bastión de la NFL. En Saltillo, los bares y restaurantes suelen registrar llenos totales durante el evento.
Chihuahua: Otra zona fronteriza con una altísima penetración de mercado, especialmente seguidores de los Dallas Cowboys y Denver Broncos.
Jalisco (Guadalajara): Una base de fans en crecimiento constante que se refleja en la apertura de múltiples bares deportivos dedicados exclusivamente a la liga.
Baja California: Particularmente Tijuana y Mexicali, donde la cultura de la NFL es parte de la vida cotidiana.
