Monterrey.- Para millones de trabajadores en México, contar con una Administradora de Fondos para el Retiro (Afore) es clave para asegurar ingresos durante la vejez. Sin embargo, no todos saben que existen distintos tipos de pensión que pueden recibir al momento de retirarse.
El monto que obtendrás dependerá principalmente del dinero acumulado en tu cuenta individual, así como de tu historial laboral y semanas cotizadas ante el IMSS o ISSSTE. Por ello, aquí en ABC Noticias te compartimos toda la información que debes saber de este trámite.
¿Qué es una Afore y para qué sirve?
Las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afore) sin instituciones financieras encargadas de administrar el dinero que los trabajadores ahorran a lo largo de su vida laboral para su retiro.
Su función principal es invertir estos recursos de manera segura para generar rendimientos y así incrementar el monto disponible al momento de la jubilación. Estos ahorros se depositan en una cuenta individual a nombre del trabajador, la cual se va "alimentando" con aportaciones del empleado, el empleador y el gobierno.
En pocas palabras, la Afore sirve para garantizar un ingreso en el futuro, cuando la persona deje de trabajar, ya sea a través de una pensión mensual o mediante el retiro de los recursos acumulados.
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¿Qué tipos de pensión puedes recibir con Afore?
Dentro del sistema de cuentas individuales, existen tres modalidades principales de pensión:
Renta vitalicia
Es una pensión que se contrata con una aseguradora y garantiza pagos mensuales de por vida. En este caso, el dinero de tu Afore se utiliza para financiar este ingreso fijo, lo que brinda mayor estabilidad a largo plazo.
Retiro programado
En esta modalidad, la propia Afore administra tu dinero y te entrega pagos periódicos. Sin embargo, estos recursos pueden agotarse con el tiempo, ya que dependen directamente del saldo acumulado en tu cuenta.
Retiro anticipado
Permite pensionarte antes de la edad establecida, siempre que cumplas ciertos requisitos, como contar con recursos suficientes para obtener una pensión superior a la mínima garantizada.
Otros escenarios que debes conocer
Además de estas modalidades, existen dos situaciones importantes:
- Pensión garantizada: aplica cuando cumples con los requisitos de edad y semanas cotizadas, pero tu ahorro no es suficiente. En este caso, el gobierno complementa el pago para asegurar un ingreso mínimo.
- Negativa de pensión: ocurre cuando no alcanzas las semanas necesarias. En lugar de recibir una pensión mensual, puedes retirar el dinero acumulado en una sola exhibición.
Es importante recordar, que para poder pensionarte debes cumplir con ciertos requisitos como tener al menos 60 años, contar con las semanas cotizadas. Por su parte, en el caso del ISSSTE, se requiere alrededor de 25 años laborando.
Elegir el tipo de pensión adecuado es una decisión clave que impactará tu estabilidad económica en el futuro. Cada modalidad tiene ventajas y riesgos, por lo que especialistas recomiendan informarse y analizar cuál se adapta mejor a tu situación financiera.
