Jalisco.- El municipio de Lagos de Moreno se ha colocado en el interés público debido a unos hechos recientes, donde una persona se ha encargado de hacer justicia por su propia mano.
El justiciero es conocido en redes sociales como "El Batman de Jalisco".
De acuerdo con medios nacionales, la persona se dedica a capturar a ladrones de motocicletas y posteriormente los amarra en postes.
Las detenciones comenzaron el pasado 13 de junio, cuando un joven apareció amarrado en plena calle con signos de violencia y una cartulina que lo señalaba como “ratero”, incluso con la palabra escrita en la frente con pintura.
Luego el pasado 17 de junio se registraron dos casos adicionales de jóvenes de 18 años, quienes fueron encontrados atados con cinta gris, con la boca cubierta y con una intervención simbólica que llamó la atención: les pusieron bigotes de ratón.
Ese mismo día, otro joven de 23 años fue exhibido con una leyenda que lo vinculaba al robo de motocicletas.
Otro hecho ocurrió el 19 de junio.
Todos los casos tienen un patrón similar: ladrones inmovilizados, mensajes de acusación y presunta evidencia de robos de motocicletas colocada junto a ellos.
Las escenas han dividido a la población: mientras algunos habitantes celebran lo que consideran una respuesta ante la inseguridad, otros advierten sobre los riesgos de la justicia por propia mano.
Por su parte la Fiscalía del Estado de Jalisco ya abrió carpetas de investigación, al considerar que los implicados deben ser tratados como víctimas de agresiones, independientemente de las acusaciones en su contra.
Otros casos
El fenómeno de personas que actúan fuera del marco institucional para enfrentar a la delincuencia en México no es nuevo y ha sido documentado en distintos momentos de la última década, como reflejo del hartazgo social ante la inseguridad.
Uno de los casos más recordados es el de Don Alejo Garza Tamez (Tamaulipas, 2010), un empresario que defendió su rancho y logró abatir a cuatro agresores antes de perder la vida, convirtiéndose en un símbolo de resistencia civil.
En el Estado de México, en 2016, el llamado “Justiciero de La Marquesa” abatió a cuatro presuntos asaltantes dentro de un autobús que circulaba por la autopista México-Toluca. Ese mismo año también se registró el caso del “Justiciero de Naucalpan”, quien dio muerte a un delincuente durante un asalto en una combi; en ese hecho, los pasajeros se negaron a identificarlo.
En la Ciudad de México, en 2018, un escolta privado intervino en un intento de asalto en la colonia Condesa, donde abatió a un agresor, caso que posteriormente fue analizado bajo la figura de posible legítima defensa de terceros.
Para 2021, en Tonanitla, un pasajero se enfrentó a cuatro hombres armados durante un asalto en transporte público, con un saldo de tres agresores muertos. Más adelante, entre marzo y mayo de 2022, se dio a conocer el caso del denominado “Limpiador de Morelos”, relacionado con homicidios de presuntos agresores sexuales.
