México.- En la historia del futbol hay partidos que pasan al recuerdo por la emoción, la importancia o el espectáculo, pero en el caso del duelo entre Australia y Samoa Americana, se debe al inverosímil y prácticamente irrepetible marcador de 31-0.
Fue el miércoles 11 de abril del 2001, en las eliminatorias rumbo a la Copa del Mundo de Corea y Japón 2002, que los australianos consiguieron lo que sigue siendo la mayor victoria de una selección internacional de futbol en el juego oficial y la mayor goleada en la historia de un proceso clasificatorio a un Mundial.
Ese juego fue correspondiente al Grupo 1, en el que Australia tenía un nivel superior, algo que quedó demostrado en esas eliminatorias, lo que provocó un debate sobre el sistema de clasificación en Oceanía y la situación de las selecciones de Australia y Nueva Zelanda.
Destacó especialmente la presencia de Archie Thompson, un delantero que acababa de estrenarse como internacional; ese día anotó 13 goles, otro récord mundial.
Al término del partido y con un récord a cuestas, el delantero australiano reflexionó sobre lo acontecido en el International Sports Stadium.
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“La selección de Samoa Americana era un equipo de principiantes. En cierta forma, teníamos la sensación de que no estábamos haciendo lo correcto al avasallarlos de aquella manera, pero, por respeto al rival al menos, nuestro deber era emplearnos al máximo”, declaró.
Thompson marcó 13 goles, pero no fue el único con un gran registro. Su compañero David Zdrilic marcó en 8 ocasiones; con Boutsianis abrió el marcador y se fue a casa con un hat trick.
Por su parte, Aurelio Vidmar hizo doblete, al igual que Tony Popovic y Simon Colosimo, mientras que Fausto De Amicis anotó uno en su cuenta personal.
En el medio tiempo, la selección australiana ya tenía una ventaja de 16 goles y Archie Thompson ya era la figura, con ocho tantos conseguidos.
Un detalle curioso es que, al final del partido, el marcador mostraba que Australia había anotado 32 goles, pero alguien contó los tantos uno por uno y se dio cuenta de que debía modificarse.
En ese partido, Australia no pudo contar con sus dos principales estrellas Mark Viduka y Harry Kewell, ambos elementos del Leeds United de la Premier League.
Australia dominó su grupo en las eliminatorias y se enfrentó a Nueva Zelanda por conseguir el medio boleto al Mundial, con el que pasó a Repechaje.
No obstante, fue eliminado por Uruguay, dejando a Oceanía sin representación en la Copa del Mundo.
