Monterrey.- A tres décadas del llamado "Clásico del Descenso", Arnulfo Tinoco, defensa central de Tigres en aquel momento, recuerda un proceso marcado por la presión constante y una desventaja que el equipo intentó revertir durante todo el torneo.
Desde su llegada al club, el plantel sabía que el margen de error era mínimo, con una diferencia considerable en la tabla porcentual frente a sus rivales directos.
A pesar de ello, el grupo logró consolidarse, incluso con una campaña competitiva que los llevó a instancias finales, reflejo de la calidad futbolística y humana que se había formado en ese vestidor.
Para Tinoco, el descenso no puede explicarse únicamente por el partido ante Rayados, ya que fue consecuencia de una serie de resultados acumulados a lo largo del torneo, en un contexto donde otros equipos también sumaban de manera constante.
“No lo llamaría fracaso… el equipo renació como el ave Fénix”.
En entrevista exclusiva para ABC Deportes, el exdefensa comparte su visión a 30 años de distancia, donde destaca la unión del grupo como un factor clave para enfrentar la exigencia de aquel torneo.
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También subraya el impacto emocional que representó el descenso y cómo, con el paso del tiempo, ese episodio terminó por fortalecer la identidad del club.
Tinoco señala que, lejos de romper el vínculo con la afición, la situación generó una mayor conexión, misma que se reflejó en el respaldo constante incluso en la categoría de ascenso, donde el equipo mantuvo una presencia importante en el estadio y una cercanía directa con su gente.
¿Cómo recuerdas ese momento del descenso?
“El recuerdo parece que fue ayer, han pasado muchos años, pero hay detalles que siguen muy presentes”.
¿Realmente fue Rayados el que los manda al descenso?
“Matemáticamente fue con ellos, pero no dependía solo de ese partido. Si hubiéramos ganado, todavía teníamos que sumar en los siguientes juegos y los otros equipos también seguían ganando”.
¿El descenso se pierde en ese partido o durante todo el torneo?
“Fue durante todo el torneo. Nosotros sabíamos desde que llegamos que la desventaja era muy grande, eran muchos puntos los que teníamos que alcanzar y era una hazaña”.
¿Cuándo entendieron que el descenso era una posibilidad real?
“Desde el inicio. Cuando llegamos al equipo sabíamos el reto que teníamos enfrente, que iba a ser muy complicado, pero confiábamos en que podíamos lograrlo”.
¿Cómo se vivía el vestidor con esa presión constante?
“Era un estrés muy fuerte todo el tiempo, no solo en los partidos, también en la semana. Cada quien lo manejaba diferente, pero el grupo estaba muy unido”.
¿Ese descenso terminó construyendo la identidad del Tigres actual?
“Sí, sin duda. La afición se entregó más, el equipo se hizo más fuerte y con el tiempo el club creció hasta convertirse en lo que es hoy”.
