Monterrey.- “Si amaneció crudo, échese un menudo”, con ese grito lleno de picardía y hospitalidad recibía el personal de los diversos puestos a todos los regios quienes, después de una prolongada desvelada y los intensos festejos por la Nochebuena, acudieron desde temprana hora esta Navidad para “recuperar energías” con un delicioso y humeante plato de menudo en el emblemático Mercado Juárez.
Regiomontanos de todas las edades y familias completas, principalmente aquellos que extendieron el brindis hasta la madrugada, buscaron este platillo por excelencia para contrarrestar los efectos de la fiesta. Acompañado con tortillas de maíz recién salidas del comal, una pizca de orégano, cebolla picada finamente, chile de árbol y el tradicional pan blanco o un refresco bien frío, los comensales disfrutaron de este manjar que forma parte del ritual navideño en la ciudad.
Al ingresar al recinto, los aromas de los distintos caldos y guisos que emanan de las cocinas tradicionales atraían de inmediato a los visitantes, despertando el apetito incluso de los más desvelados. El vapor de las ollas grandes y el sonido de las cucharas chocando contra el barro creaban una atmósfera de calidez única en este día festivo.
“Venimos para curarnos la resaca porque festejamos mucho en familia y ya teníamos mucho antojo; como cada año, nuestra cita obligada es aquí en el Mercado Juárez. Mi mamá y los niños quisieron menudo, la niña pidió sus taquitos de barbacoa, pero a mí se me antojó un caldito de res para agarrar energías y aguantar el resto del día”, comentó Iris González, quien acudió acompañada de sus seres queridos.
A diferencia del exterior, donde las calles del centro de Monterrey lucían prácticamente desiertas y silenciosas, la planta baja de este mercado se llenaba de vida. En los pasillos centrales, el bullicio era constante: el ir y venir de los meseros, el sonido de la loza y las pláticas animadas de las mesas repletas contrastaban con la calma que reinaba en el resto de la zona metropolitana.
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Con tres generaciones dedicadas a la preparación de comidas corridas y platillos típicos, Denisse Villalpando señaló que el menudo es, sin duda, el más buscado durante estas fechas. Explicó que apenas terminaron los festejos en su propio hogar, ella y su equipo de trabajo se trasladaron al mercado para comenzar la preparación de los alimentos, conscientes de que los clientes suelen madrugar para alcanzar su porción antes de que se agote.
“Ya es una tradición; como cada año aquí los recibimos en el puesto de menudo del local 111, pasillo cuatro, donde lo primero que buscan para la cruda es el menudito y los taquitos de barbacoa, que son nuestra especialidad. Aquí estamos puestos para recibir a todo Monterrey con mercancía recién preparada, de alta calidad y muy sabrosa”, aseguró Villalpando con orgullo.
La oferta gastronómica no se limitó al menudo; los locatarios prepararon una amplia variedad para todos los gustos. “Tenemos caldito de res, asado de puerco, cortadillo y tacos de barbacoa, todo muy bien elaborado. Se ha mantenido la afluencia de personas y nosotros estamos muy contentos de venir a trabajar como cada año. Estaremos aquí atendiendo hasta que la gente diga; aquí seguimos firmes”, apuntó la comerciante, reafirmando que el Mercado Juárez sigue siendo el corazón del "recalentado" regiomontano.
