Monterrey. - Ante la entrada en vigor de nuevas mediciones de calidad del aire, la Secretaría de Medio Ambiente de Nuevo León, afirmó que la actualización del semáforo ambiental debe ir de la mano con una modificación a las normas que regulan las emisiones contaminantes, para evitar un desbalance en la política ambiental.
El viernes, Selene Martínez Guajardo, directora del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire de Monterrey (OCCAM, dio a conocer que, el sábado entraron en vigor cambios en la normativa ambiental que regula los límites máximos permisibles de partículas contaminantes en el aire, lo que podría derivar en un mayor número de días con mala calidad del aire.
Y destacó que otra norma relevante es la que regula el Índice de Calidad del Aire y Salud, el cual funciona como un semáforo de colores para informar a la población sobre los niveles de contaminación y los riesgos asociados a la salud. Este índice será actualizado a partir del 1 de enero de 2026.
Ante esto, el titular de la dependencia estatal, Raúl Lozano, explicó este lunes que, si bien la autoridad ve de manera positiva el endurecimiento de los criterios de medición por su impacto en la salud pública, es indispensable actualizar la Norma 043 de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que establece los límites máximos de partículas emitidas por las empresas.
“La Norma 172 es el efecto, pero la causa es la Norma 043, que marca los límites permisibles de emisión de partículas y que tiene muchos años sin modificarse. No podemos cambiar sólo el resultado final, el semáforo de calidad del aire, sin modificar las normas que originan esta situación”, dijo.
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El funcionario señaló que el gobierno de Nuevo León trabaja de manera coordinada con la Semarnat para que durante 2026 se reforme esta norma, de modo que se obligue a las industrias a reducir sus emisiones contaminantes, lo que en automático tendría un efecto positivo en la aplicación de la Norma 172.
El Índice de Calidad del Aire y Salud será actualizado, lo que implicará criterios más estrictos.
El rango considerado como calidad del aire aceptable para PM2.5 pasará de 15 a 33 microgramos por metro cúbico, a un nuevo rango de 15 a 25 microgramos, lo que significa que cualquier concentración superior será clasificada como mala calidad del aire, identificada con el color naranja.
Una modificación similar se aplicará al PM10, cuyo límite aceptable también se reducirá de 60 a 50 microgramos por metro cúbico.
