Monterrey.- Durante los últimos tres meses, Agua y Drenaje de Monterrey dio mantenimiento preventivo a 191 mil 708 metros de tubería sanitaria en la zona metropolitana, una intervención enfocada en reducir fallas y prolongar la vida útil de la red de drenaje.
Los trabajos se realizaron en municipios como San Nicolás, Santa Catarina, García, Guadalupe, Monterrey, Escobedo, Juárez, San Pedro Garza García, El Carmen, Salinas Victoria, Pesquería, Cadereyta y Zuazua, donde las cuadrillas llevaron a cabo labores de limpieza profunda y revisión de las líneas que conducen aguas residuales.
En promedio, se atendieron alrededor de 17 mil metros lineales por semana, lo que representa un esfuerzo continuo para mantener en condiciones óptimas una infraestructura que opera todos los días.
El director general del organismo, Eduardo Ortegón Williamson, explicó que este tipo de acciones preventivas son clave para evitar problemas mayores, como colapsos o derrames de aguas negras.
Señaló que el mantenimiento oportuno permite detectar acumulaciones de residuos y corregirlas antes de que provoquen afectaciones a las colonias y a la salud pública.
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De acuerdo con el funcionario, el personal de alcantarillado no solo responde a reportes ciudadanos, sino que también ejecuta programas permanentes de limpieza mediante inyección de agua a presión, una técnica que ayuda a desprender y arrastrar sólidos que se adhieren a las paredes de las tuberías.
Esta labor reduce de manera importante el riesgo de taponamientos, especialmente en zonas donde la red ya tiene varios años de operación.
Ortegón subrayó que, aunque el trabajo de las cuadrillas es constante, la colaboración de la ciudadanía resulta fundamental para el buen funcionamiento del sistema.
Recordó que arrojar al drenaje residuos como toallitas húmedas, grasas, aceites o restos de comida termina generando acumulaciones que con el tiempo bloquean el flujo normal del agua residual.
También advirtió que es un error conectar el drenaje sanitario con el pluvial, ya que el agua que corre por patios y cocheras arrastra tierra, piedras, cabello de mascotas y basura que acaba depositándose dentro de la red.
Estos materiales no están diseñados para circular por las tuberías y provocan obstrucciones que pueden derivar en escurrimientos hacia calles y viviendas.
En el caso de los comercios, especialmente aquellos dedicados a la preparación de alimentos, la autoridad recordó que deben contar con trampas de grasa y procesos adecuados para evitar que estos residuos lleguen directamente al sistema general.
Cuando no se cumple con estas medidas, los bloqueos son más frecuentes y las consecuencias suelen ser más graves.
Agua y Drenaje de Monterrey reiteró finalmente el llamado a no arrojar al drenaje cabello, toallas femeninas, pañales, preservativos, bolsas, cuerdas, arena, piedras ni productos químicos, ya que todos estos materiales afectan la operación del sistema y elevan el riesgo de fallas, con impacto directo en el servicio para toda la población.
