Monterrey.- Durante la más reciente sesión de la Junta de Gobierno del Instituto de Movilidad y Accesibilidad (IMA), se dio a conocer que el sistema de transporte público de Nuevo León obtuvo una calificación de 7.4, resultado de la evaluación directa realizada por los propios usuarios del servicio, quienes valoraron distintos aspectos relacionados con la operación, condiciones y funcionamiento de las unidades.
El dato fue presentado como un termómetro del estado actual de la movilidad en la entidad, en un contexto donde el transporte público ha sido uno de los temas más señalados por la ciudadanía durante los últimos años. La calificación refleja, de acuerdo con autoridades y legisladores, una percepción de avance respecto a etapas anteriores, aunque también evidencia que persisten áreas de oportunidad para mejorar la experiencia de los pasajeros.
Al respecto, la diputada local y coordinadora de la bancada de Movimiento Ciudadano, Sandra Pámanes, reconoció que el sistema aún enfrenta retos importantes, pero subrayó que el resultado debe analizarse desde una perspectiva positiva, considerando las condiciones en las que se encontraba el transporte heredado de administraciones pasadas. Para la legisladora, el 7.4 representa un punto de partida que permite medir el progreso y trazar nuevas metas.
“Yo veo que vamos avanzando. Hace algunos meses estábamos en una situación muy deplorable, sobre todo por las condiciones en las que los gobiernos anteriores dejaron el transporte.
“Nosotros aspiramos a poder lograr un 10 de calificación al final de este sexenio del gobierno estatal y, a partir de ahí, solucionar de forma general el problema del transporte. Hay quienes ven el vaso medio vacío; nosotros lo vemos medio lleno, porque estamos avanzando muchísimo”, expresó la legisladora.
El resultado presentado ante la Junta de Gobierno del IMA se da en medio de los planes anunciados por el gobierno del Estado para reforzar el sistema de transporte colectivo. Uno de los compromisos más relevantes es la incorporación de cuatro mil nuevas unidades, con el objetivo de mejorar la movilidad y reducir los tiempos de traslado para miles de usuarios que diariamente dependen de este servicio.
Sin embargo, el gobernador Samuel García ha reconocido que la llegada total de estos camiones se ha reprogramado y que su incorporación se concretará a lo largo de 2026, con la posibilidad de que el objetivo se cumpla hacia finales de ese año. Esta reestructuración forma parte de una estrategia integral para modernizar el transporte público y elevar los estándares de calidad.
Por su parte, Abraham Vargas, encargado del despacho del Instituto de Movilidad y Accesibilidad, aseguró que se están intensificando los trabajos administrativos y operativos para acelerar la entrega de las nuevas unidades. Señaló que uno de los objetivos principales es garantizar que los camiones se mantengan en condiciones óptimas durante los cinco años de vida útil que se tienen proyectados, evitando el deterioro prematuro que se registró en el pasado.
La calificación de 7.4 otorgada por los usuarios se perfila, así como un indicador relevante dentro del proceso de transformación del transporte público en Nuevo León, al tiempo que marca el reto de elevar la percepción ciudadana conforme avancen los proyectos de modernización y ampliación del sistema.
