Santa Catarina.- Entre árboles secos, piedras y calles sin pavimentar, así como con accesos vehiculares severamente dañados, es como se encuentra actualmente el paraje natural de La Huasteca, a poco más de un año y medio de que se registrara la tormenta Alberto, fenómeno meteorológico que dejó afectaciones importantes en distintos puntos del estado.
Fue el pasado 20 de junio de 2024 cuando la tormenta Alberto impactó a Nuevo León, provocando intensas lluvias que ocasionaron deslaves, crecidas de ríos y daños considerables en la infraestructura, particularmente en zonas naturales y de difícil acceso, como La Huasteca.
Desde entonces, este sitio emblemático no ha logrado recuperarse por completo, pese a los anuncios realizados el año pasado sobre una presunta rehabilitación de la zona.
Durante un recorrido realizado por el equipo de ABC Noticias este martes 6 de enero, se constató que aún persisten múltiples afectaciones visibles.
En varios tramos predominan los caminos de terracería, con grandes piedras sueltas y desniveles que dificultan el tránsito, tanto para visitantes como para residentes que utilizan esta vía de manera frecuente.
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La falta de pavimentación es evidente, al igual que la ausencia de trabajos recientes de mantenimiento.
Además de los daños en los accesos, se observa vegetación seca y restos de material arrastrado por la corriente durante la tormenta, lo que da cuenta de la magnitud del impacto que dejó Alberto y de la escasa intervención posterior.
Árboles caídos o dañados continúan a los costados de los caminos, generando una imagen de abandono en un espacio que tradicionalmente es uno de los principales atractivos naturales del estado.
Una de las problemáticas más señaladas es el paso vehicular, ya que circular por La Huasteca implica un riesgo constante para los automovilistas.
En diversos puntos, los caminos sin pavimentar, llenos de piedras y baches, pueden ocasionar daños a los vehículos, desde afectaciones en la suspensión hasta ponchaduras de llantas, lo que desincentiva la visita y pone en peligro a quienes transitan por la zona.
La Huasteca es un sitio que cada fin de semana recibe a cientos de familias, deportistas y grupos de amigos que acuden para convivir y realizar actividades al aire libre.
Sin embargo, las condiciones actuales contrastan con la importancia turística y ambiental del lugar.
Ante este panorama, persiste el llamado para que las autoridades correspondientes atiendan la situación y se realicen trabajos de rehabilitación y mantenimiento que permitan recuperar este espacio natural, garantizar la seguridad de los visitantes y preservar uno de los símbolos más representativos del estado.
