Monterrey. - El gobernador de Nuevo León, Samuel García, reiteró su llamado al Congreso local para retomar el diálogo y destrabar la aprobación del Presupuesto estatal para 2026, en medio de la falta de consenso que persiste entre el Ejecutivo y el Legislativo.
El pronunciamiento se dio este lunes durante la firma del decreto para la publicación de la nueva Ley de Educación estatal, acto en el que estuvieron presentes la presidenta del Congreso del Estado de Nuevo León, Itzel Castillo, así como la titular de la Comisión de Educación, la diputada perredista Perla Villarreal.
El mandatario reiteró la urgencia de reactivar las mesas de negociación con las distintas bancadas para destrabar el paquete fiscal, tras meses sin avances.
Señaló que la entidad requiere recursos para implementar las nuevas disposiciones, por lo que sostuvo que no existen impedimentos para retomar las conversaciones.
"Aprovecho este ánimo, este entusiasmo, para pedir al Congreso que se retomen las pláticas del presupuesto. No hay ningún obstáculo ni impedimento para volvernos a sentar a estudiar lo que requiere Nuevo León; si sacamos un presupuesto, será más fácil que esta ley se aplique a la brevedad", expresó García.
La discusión del Presupuesto 2026 ha enfrentado constantes aplazamientos en el Congreso del Estado de Nuevo León, donde intentos recientes por someter el dictamen a votación no han prosperado, manteniendo el proceso sin una resolución clara.
Desde el Gobierno estatal se ha reiterado la disposición para mantener el diálogo institucional, bajo el argumento de que la aprobación del presupuesto es clave para garantizar recursos en rubros prioritarios como infraestructura, movilidad, seguridad y educación.
Algunos diputados de distintas bancadas han expresado disposición al diálogo, aunque han condicionado el avance del presupuesto a modificaciones en la propuesta del Ejecutivo, principalmente en temas relacionados con deuda y distribución del gasto.
El conflicto por el Presupuesto 2026 se suma a una serie de desacuerdos entre el Gobierno estatal y el Congreso local que, en años recientes, han derivado en retrasos en la aprobación de paquetes fiscales e incluso en la operación con esquemas presupuestales anteriores ante la falta de consensos.
