Monterrey.- A partir de este jueves, la Secretaría de Salud de Nuevo León iniciará la toma de pruebas de sangre a los 83 niños de los CENDI que previamente registraron niveles elevados de plomo, informó la diputada del PT y directora de estos centros, María Guadalupe Rodríguez.
La legisladora explicó que estas pruebas, que estarán a cargo del Estado, se realizarán del 30 de abril al 19 de mayo en un laboratorio especializado y forman parte de la continuación del estudio para confirmar y dar seguimiento a los casos detectados.
“En lo que se refiere a la prueba venosa, inicia el día de mañana 30 de abril hasta el 19 de mayo, en el laboratorio Swiss. Estas (pruebas) son las de salud”, indicó.
Rodríguez detalló que desde el pasado sábado comenzó el tamizaje con la prueba EDI (Evaluación del Desarrollo Infantil), con el objetivo de analizar posibles afectaciones en el neurodesarrollo de los menores expuestos al metal.
Indicó que los 83 niños evaluados presentan concentraciones de entre 10 y 31.5 microgramos de plomo, y que, en las primeras pruebas aplicadas, a las que acudieron 10 menores, se detectó un caso de autismo nivel dos, además de dos niños con problemas de lenguaje, mientras que el resto no mostró alteraciones significativas.
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La semana pasada se informó que TecSalud realizó un tamizaje a mil 239 niñas y niños de entre 1 y 6 años, cuyos resultados mostraron que 329 presentaron valores dentro de parámetros normales, mientras que 83 registraron niveles elevados o considerados de mayor riesgo.
Los planteles con mayor número de casos son el Cendi 6, en Cerro del Venado número 503, en Escobedo, con 20 casos; el Cendi 9, de Apodaca, ubicado en la avenida Poder Popular, colonia Nueva Democracia, con 19; y el Cendi 1, Felipe Ángeles, en Monterrey, con nueve casos.
El pasado 22 de abril, la diputada del PT dijo a ABC Radio que hasta el momento no se ha logrado determinar cuál es el origen de la contaminación, pues reconoció que, pese a los análisis realizados, la investigación no ha permitido precisar el factor detonante, por lo que se trata de un fenómeno “multifactorial”.
Las fuentes no las hemos determinado. Sabemos que la contaminación es muy alta y que sí hay núcleos de familias que viven en un radio de 2.5 km alrededor de las empresas contaminantes, y sí hay un número importante de niños detectados; pero también hay niños que tienen plomo en sangre en espacios donde, según su geolocalización, no hay industrias cercanas.
“Entonces, ahí es donde hay que buscar si es la circulación del aire, si es el agua, si es la tierra, si es el ambiente del niño, donde sí haya algún factor que sea el productor de la contaminación”, dijo.
