Monterrey. - El alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, anunció este jueves cambios en su gabinete municipal, bajo el argumento de reforzar la atención del municipio a la población.
Como parte de los movimientos, Fernando Margáin Sada fue designado titular de la Secretaría de Desarrollo Humano e Igualdad Sustantiva en sustitución de Karina Barrón, quien fue inhabilitada luego de ser procesada por los delitos de extorsión y falsedad de declaraciones.
Antes de este nombramiento, Margáin se desempeñaba como Jefe de Gabinete. En su lugar, Wendy Cordero asumirá la Jefatura de Gabinete y dejará de encabezar el Instituto Municipal de las Mujeres Regias.
En este sentido, África Elizondo fue propuesta para dirigir el Instituto de las Mujeres, y Tania Hernández para la Contraloría Municipal en reemplazo de Jovita Morín, quien se retira por motivos personales y profesionales.
En rueda de prensa, el alcalde informó que los nombramientos del Instituto Municipal de las Mujeres Regias y la Contraloría deberán ser avalados por el cabildo.
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“Los perfiles que hoy se integran a los ajustes que se realizan tienen un objetivo muy claro, una visión de gobierno humanista para fortalecer la alianza con los ciudadanos, acelerar las respuestas del gobierno, fortalecer los programas y garantizar que cada área del municipio esté enfocada en resolver”, manifestó el munícipe.
Monterrey inicia formalmente la creación de su nuevo Plan de Desarrollo Urbano
El Cabildo de Monterrey aprobó por unanimidad el inicio formal para la elaboración de un nuevo Plan de Desarrollo Urbano Municipal, tras el archivo definitivo del proyecto anterior (PMDU 2040) diseñado en la gestión de Luis Donaldo Colosio.
Este nuevo proceso comenzará con la emisión de un aviso público para convocar a la ciudadanía a participar en el diseño del crecimiento de la capital regiomontana.
El alcalde Adrián de la Garza enfatizó que, aunque se aprovecharán las ideas valiosas y el trabajo de especialistas vertidos en documentos previos, es indispensable una actualización que responda a las condiciones actuales.
Uno de los motivos principales para descartar el plan anterior fue la falta de un reglamento operativo, lo que generaba un vacío normativo y el riesgo de enfrentar amparos o complicaciones legales de carácter administrativo.
El objetivo central de esta nueva etapa es consolidar un modelo de ciudad con crecimiento ordenado y sostenible.
Para ello, las autoridades municipales se comprometieron a realizar un proceso abierto e incluyente que integre la visión técnica con las demandas de la población.
Con este arranque, Monterrey busca establecer un marco jurídico sólido que garantice el desarrollo urbano a largo plazo sin las deficiencias técnicas de intentos pasados.
