Monterrey.- Al menos 31 personas han presentado denuncias por presunto fraude contra la empresa CREVI AUTO de crédito automotriz en Nuevo León, informó la Fiscalía General de Justicia.
Así mismo, el vicefiscal del Ministerio Público, Luis Enrique Orozco, informó que se estima un quebranto económico cercano a los 500 mil pesos.
También afirmó que las investigaciones continúan tras los cateos realizados el pasado 15 de mayo en dos sedes de la compañía, ubicadas en el Centro de Monterrey y la colonia Buenos Aires.
Durante los operativos, agentes ministeriales aseguraron documentación, equipo de cómputo, teléfonos celulares y terminales bancarias, material que actualmente es analizado como parte de la carpeta de investigación.
“Se hacía oferta con promesas de entregar vehículos como viviendas a través de la entrega de distintas cantidades por concepto de enganche y mensualidades. Las víctimas refieren de forma consistente que entregaron ambas cosas y que los vehículos no fueron entregados”, explicó Orozco.
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De acuerdo con el vicefiscal, siete personas han sido señaladas como presuntas responsables, pero aún no se han girado órdenes de aprehensión debido a que la investigación va en etapa inicial.
“Aún no concluye el procesamiento de los análisis de los indicios. Algunos de ellos requieren la autorización de jueces federales. Concluido este análisis, terminará la primera parte de esta investigación con la resolución correspondiente”, comentó.
Fuentes de la Fiscalía refirieron que se trataría de una misma red criminal de fraude, que presuntamente ha estado operando desde hace tres años a través de varios nombres de empresas.
Durante uno de los recientes cateos, Gerardo, uno de los presuntos afectados, aseguró haber entregado dinero a la empresa CREVI AUTO para adquirir un vehículo para su hijo.
Según explicó, personal de la empresa le ofreció una camioneta y le solicitaron un pago inicial para iniciar el trámite.
“En ese rato enganché 13 mil pesos”, comentó.
Así mismo, afirmó que el dinero fue entregado directamente en efectivo a empleados del negocio y que posteriormente le prometieron contactarlo para concluir el proceso y entregarle el vehículo.
“Me iban a hablar para la entrega y para el GPS que le iban a poner... pero resulta que nunca llegó”, declaró.
Posteriormente, relató que volvió a la sucursal a preguntar por el procedimiento, pero no obtuvo respuesta favorable.
