Monterrey.- Para Susana Gómez, una mujer de la tercera edad que necesita andador para desplazarse, transitar por las calles de la zona metropolitana de Monterrey es un suplicio similar a una carrera de obstáculos.
Y es que las banquetas en mal estado y la falta de cultura vial de muchos automovilistas convierten una simple caminata en una actividad de riesgo para los miles de peatones.
“Yo traigo mi andador y claro que es difícil caminar por las calles en este estado, además de que la gente tampoco respeta, uno se tiene que hacer a un lado y hasta bajarse de la banqueta.
“Además, hay algunas banquetas rotas, que lo hacen más difícil y te tienes que bajar a la calle”, agregó doña Susana.
De hecho, las banquetas son el servicio público peor evaluado en las encuestas de Así Vamos, con un promedio de calificación de 6.9, y además, 8 de cada 10 personas las califican como un servicio deficiente, dañado, inseguro para desplazarse y lleno de obstáculos.
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ABC Noticias realizó un recorrido para constatar que este añejo problema sigue sin ser debidamente atendido por los alcaldes, y de acuerdo con la citada plataforma Alcalde Cómo Vamos, apenas el 6 por ciento del gasto total en movilidad se destina a la infraestructura no motorizada, dentro de la cual están las banquetas.
Y peor todavía: apenas el 1 por ciento de la extensión total de las calles pavimentadas en la ciudad va a ser atendida por las actuales administraciones municipales, según la misma plataforma.
“Es muy inseguro caminar por aquí, porque, además, la señalización y los semáforos no ayudan en nada. Se supone que ahorita ya puedo cruzar porque está en rojo, pero, de todos modos, dan vuelta los carros, no respetan y por eso se generan muchos accidentes.
“Y no sólo es eso, aquí uno puede caminar porque la banqueta está bonita y plana, pero luego te topas con otras banquetas más altas, las cuales tienes que brincar y así no todos pueden caminar, imagínate, una persona en silla de ruedas que no puede hacer esas maniobras, se tiene que ir por la calle”, dijo el joven Armando, quien es peatón la mayor parte de su día.
Uno de los cruces más inseguros, por donde cientos de peatones pasan para llegar a sus destinos o esperar el transporte público es en la avenida Chapultepec y Revolución, en Monterrey, donde a pesar de haber semáforos hay vueltas continuas, lo cual dificulta cruzar de manera segura.
Además, hay aceras que fueron convertidas en rampas por casas o negocios y otras angostas de lo angosta y con obstáculos como postes de energía eléctrica y otros servicios de cable y telefonía que obligan al peatón a bajar a la calle.
Este problema quedó evidenciado en el cruce de Platón Sánchez y Washington, donde gente de la tercera edad deben extremar precauciones, ya que un árbol levantó el concreto, y genera un riesgo que crece en la noche por la falta de luz mercurial.
En Platón Sánchez e Isaac Garza hay una problemática similar y los peatones deben bajar a la calle para transitar. A esto se suma lo estrecho de la vialidad, lo que incrementa el riesgo al convivir con el flujo vehicular, en una zona donde es evidente que no se ha dado mantenimiento mucho tiempo.
Otro punto crítico se ubica en Ruperto Martínez y Platón Sánchez, donde las banquetas presentan deterioro avanzado, con hundimientos y levantamientos.
En entrevista para ABC Noticias, Leticia Guerra y Marisela García, quienes transitan regularmente por el centro de Monterrey, señalaron que las malas condiciones de las calles las obligan a bajar a la vialidad para poder caminar.
“Es que los árboles como que levantan las banquetas y están horribles”, comentó Guerra. Monterrey no es el único municipio con este problema, pues en San Nicolás y Escobedo también se puede observar que espacios destinados al peatón están invadidos por vehículos o destruidos por completo.
Por otra parte, zonas como el Parque Lineal de la avenida Sendero que cruza Apodaca, San Nicolás y Escobedo se han convertido en un tiradero de escombros, pues a la altura de una nueva tienda de autoservicio comenzaron a dejar escombros, estacionar maquinaria y lo que antes era una zona segura para que los peatones caminaran hoy es imposible.
