Ciudad de México. - Tras más de 46 años de trayectoria, carrera que inició a los 28 años de edad, y por su cobertura de la actividad política y legislativa del país, así como por haber obtenido importantes primicias periodísticas, entre ellas la noticia del fallecimiento de Luis Donaldo Colosio, el periodista Felipe Barrera Jaramillo, colaborador de ABC Noticias y Grupo Radio Alegría, recibió el pasado 8 de junio un reconocimiento especial otorgado por la Cámara de Diputados, en el marco del Día de la Libertad de Expresión, por su destacada labor periodística.
En entrevista para este medio, Barrera Jaramillo expresó sentirse profundamente orgulloso y agradecido, aunque aclaró que este triunfo no lo siente como algo individual, sino como un logro compartido con su casa informativa y su auditorio.
Con más de dos décadas colaborando en Grupo ABC, el periodista ha sido testigo y narrador de los cambios más profundos en la vida pública de México, desde debates legislativos históricos hasta las transiciones de poder en la Presidencia de la República.
Uno de los momentos más críticos y memorables de su carrera fue la cobertura del asesinato del candidato presidencial Luis Donaldo Colosio el 23 de marzo de 1994.
Barrera reveló cómo logró obtener la primicia nacional de su fallecimiento, un hito que, a pesar de su relevancia informativa, no fue reconocido oficialmente por los certámenes de la época debido a controversias del jurado.
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“Fui despojado del reconocimiento oficial a pesar de haber dado la primicia a nivel nacional, primero del atentado y luego del fallecimiento. Me infiltré en el Hospital General de Tijuana y ahí me enteré por los médicos que Luis Donaldo Colosio ya había muerto; salí corriendo a buscar un teléfono para dar la noticia antes que nadie en todo el país”.
Además de este suceso, su memoria periodística incluye hechos de gran impacto como las explosiones de San Juan Ixhuatepec, los terremotos de 1985 y entrevistas exclusivas logradas en condiciones adversas, como la primera plática que concedió el exdirector de Pemex, Jorge Díaz Serrano, desde el interior del reclusorio.
Barrera Jaramillo confesó que ejercer esta profesión ha implicado sacrificios personales, particularmente el tiempo alejado de su familia, pero subrayó que su pasión y entrega por informar a la sociedad han hecho que cada esfuerzo valga la pena.
Para el periodista, el ejercicio de informar no debe limitarse a la reproducción de discursos oficiales, sino que debe servir para cuestionar al poder y ser un servicio útil para la ciudadanía.
En un mensaje dirigido a quienes aspiran a incursionar en esta labor, enfatizó la necesidad de recuperar el rigor de la investigación y la profundidad intelectual que a veces se diluye con el uso de las nuevas tecnologías.
Como consejo para las nuevas generaciones que se adentran en el mundo de la comunicación, Barrera Jaramillo puntualizó.
“Hay que ejercer el periodismo con pasión, con responsabilidad, con profesionalismo y con libertad. Pero para eso hay que leer mucho, estudiar y conocer la historia de nuestro México, porque justamente lo que el periodismo necesita es transformarse, pero sin descuidar la investigación y, principalmente, la ética profesional, que es lo que nos hace falta. No debemos ceder por halagos ante los caprichos de quienes poseen poder económico o político; no hay que caer en esas tentaciones, porque entonces se desvirtúa la profesión y se desvirtúa el periodismo”.
Finalmente, el galardonado reiteró su compromiso de continuar en la "lucha periodística", defendiendo la libertad de expresión y manteniendo la ética que le ha permitido mantenerse vigente durante casi medio siglo de labor informativa.
Su reconocimiento simboliza no solo su persistencia, sino la evolución de un periodismo que, según sus palabras, debe buscar siempre "conocer las entrañas que hay en el poder" en beneficio de la sociedad.
