Monterrey.- “Deberíamos, de cierta forma, normalizar que las especies utilicen nuestro entorno para desplazarse”, afirmó Andrés Ríos Saldaña, director del Departamento de Flora y Fauna de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León, al advertir que el crecimiento urbano en las zonas serranas ha provocado que cada vez más animales silvestres ingresen a la ciudad.
Las declaraciones surgen luego de que ABC Noticias documentó que la expansión de fraccionamientos en zonas como el Cerro de la Silla, Cerro de las Mitras y sectores de la Sierra Madre Oriental ha desplazado a la fauna silvestre, fragmentando sus hábitats y aumentando los encuentros entre animales y personas.
En entrevista para ABC Radio con José Luis García, el funcionario afirmó que la presencia de animales silvestres en la zona metropolitana será cada vez más común, debido a que la ciudad continúa ocupando espacios que anteriormente formaban parte de su hábitat.
Ríos Saldaña explicó que el objetivo no es fomentar el contacto con los animales, sino lograr una convivencia responsable que no represente riesgos para ninguna de las partes.
“Lo que buscamos es precisamente una interacción neutra. Es decir, que no sea positiva ni para nosotros ni para la especie silvestre, pero tampoco negativa para ninguna de las partes. Simplemente debemos observar a los ejemplares y permitir que continúen su camino, evitando cualquier acción que pueda poner en riesgo tanto a las personas como a la fauna”, señaló.
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El especialista destacó que gran parte de los animales utilizan los cauces naturales que atraviesan la zona metropolitana como corredores biológicos para desplazarse entre las sierras.
“No debemos intentar alimentarlos ni darles agua porque creemos que tienen hambre o sed. La fauna silvestre encuentra los recursos que necesita en las sierras y en sus ecosistemas, donde existen las condiciones adecuadas para sobrevivir”, explicó.
Precisó que, tan solo en lo que va de este año, la dependencia ha realizado 19 intervenciones, principalmente con osos y felinos, mientras que el promedio anual es de alrededor de 30 rescates de osos negros.
De acuerdo con la investigación publicada por ABC Noticias, la urbanización en zonas serranas ha incrementado la presión sobre la fauna silvestre y favorecido la aparición de animales en calles y colonias de la zona metropolitana.
Datos del Sistema de Información Urbano Metropolitano del Tecnológico de Monterrey indican que, durante los últimos 30 años, el área urbanizada de la metrópoli ha crecido en promedio 5.4 kilómetros cuadrados por año, transformando terrenos agrícolas y forestales en desarrollos habitacionales.
La plataforma iNaturalist registra en Nuevo León 171 especies catalogadas como amenazadas por la Norma Oficial Mexicana 059 de la Semarnat, entre ellas el oso negro, el jaguar, el ocelote, el tigrillo, el perico mexicano y diversas especies de reptiles y anfibios, cuya conservación enfrenta cada vez mayores desafíos ante el avance de la mancha urbana.
