Monterrey.- A la hora de decidir si se prohíbe el uso de teléfonos celulares y redes sociales a los estudiantes, los directivos de escuelas deben apoyarse con las familias para que el esfuerzo tenga efecto, señaló Luz Helena Amezcua Tamayo, especialista en el área.
La actual coordinadora de secundaria en el colegio Madison International School, de Monterrey, pidió también considerar el contexto específico de los menores y su comunidad educativa para priorizar el bienestar académico, físico y emocional de los alumnos.
“Antes de tomar decisiones sobre la prohibición del uso de celulares y el acceso a redes sociales dentro de las escuelas, los directivos deben considerar el contexto específico de sus estudiantes y de su comunidad educativa. Se debe priorizar el bienestar académico, físico y emocional de los chavos.
“También es importante que consideremos fundamental el trabajar de la mano con las familias, siempre el colegio puede establecer límites y medidas de protección a lo largo de la jornada escolar, pero para que tenga efecto la formación en el uso responsable de la tecnología requiere de un esfuerzo compartido entre el colegio y los papas, el colegio y la familia. Más que únicamente restringir, debemos acompañar, orientar, enseñar a niños y adolescentes a tomar buenas decisiones, ése es el gran reto”, señaló la académica.
En el Colegio Madison los alumnos no tienen permitido el uso de teléfono celular ni tienen acceso a redes sociales en ningún momento de la jornada escolar, y en cambio utilizan tabletas o iPad con programas digitales creados por la propia institución y que están enfocadas en mejorar su aprendizaje.
Te podría interesar
“En Madison International School los alumnos no tienen permitido el uso de teléfono celular ni otros dispositivos electrónicos personales dentro de las instalaciones. Por esta razón, nuestros estudiantes deben dejar sus celulares en casa, y cuando llegan al Colegio los alumnos de secundaria pasan por un escáner y una revisión de mochila para identificar dispositivos electrónicos; en caso de encontrar uno se le retira al alumno y se le informa a su familia”, explicó Amezcua Tamayo.
Las ventajas de estas restricciones son evidentes, señala la entrevistada, pues se nota en el aprovechamiento que registran los estudiantes.
“El primer resultado que vemos es que en el colegio hemos logrado un ambiente más seguro para que los alumnos naveguen y realicen sus actividades académicas; además hemos limitado exponencialmente los distractores en el aula, y eso ha permitido clases mas efectivas, mejor uso del tiempo de los estudiantes y eso favorece el proceso de enseñanza-aprendizaje para que se lleve de manera más exitosa.
“El tercer resultado es que el colegio se ha favorecido del uso de diversas estrategias de enseñanza para reducir la exposición de alumnos a las pantallas, buscando metodologías de aprendizaje más activas que estén basadas en la exploración del entorno y la indagación”, señaló la coordinadora escolar.
Finalmente, Luz Helena Amezcua Tamayo consideró que es importante continuar con el esfuerzo de la escuela en el ámbito familiar.
