Monterrey.- Para prevenir y controlar la diabetes, incluso cuando existen antecedentes familiares, los hábitos alimenticios pueden representar un factor importante tanto para pacientes ya diagnosticados como para personas propensas a desarrollar esta condición.
Ante las cifras crecientes de casos de esta enfermedad en Nuevo León, especialistas en nutrición y endocrinología consideraron que al ser una enfermedad silenciosa y que puede ser contraída de un momento a otro los cambios en la alimentación y la actividad física son primordiales.
Ayer ABC Noticias dio a conocer que la diabetes mellitus cobra la vida de 11 personas diariamente en la entidad y que el diagnóstico pasó de ser más común en personas de entre 60 y 70 años a presentarse cada vez con mayor frecuencia en jóvenes de hasta 30 años.
Entrevistado por este medio, el endocrinólogo con diplomados por parte de Tecnológico de Monterrey para el estudio y control de la diabetes mellitus, Rafael Trejo González, advirtió que esta enfermedad puede desarrollarse durante años sin presentar síntomas evidentes.
"Generalmente la diabetes es asintomática, ese es uno de los problemas; a veces cuando ya tenemos el diagnóstico ya traemos cinco o hasta diez años de enfermedad sin que nos demos cuenta", dijo.
Te podría interesar
Algunos de los síntomas para detectarlo son sed excesiva, aumento en la frecuencia para orinar, pérdida de peso sin explicación, hambre constante, fatiga, visión borrosa e infecciones recurrentes.
Trejo González añadió que la prevención también requiere mejorar la calidad de la alimentación, además de reducir los alimentos ultraprocesados y las bebidas azucaradas, que recae en la falta de educación nutricional.
“Es un problema multifactorial, desde la pobre educación nutricional que tenemos en casa, en la escuela, en la educación pública, que desde chiquitos no nos enseñan a comer, no nos fomentan un deporte como una disciplina”, detalló el especialista.
Mientras que Adrián Ontiveros Díaz, especialista en nutrición clínica y estética corporal, coincidió en que es importante realizar cambios graduales en la alimentación y mantener actividad física.
Dijo también que uno de los errores más comunes es pensar que dejar de comer ayudará a controlar la glucosa, pero para pacientes con diabetes descontrolada saltarse comidas puede provocar una hipoglucemia.
“El eliminar todo de golpe básicamente siempre sale mal a largo plazo. Es decir, no hay que llevar a cabo una eliminación de golpe…. hay que comer obviamente, pero en pocas cantidades. Y, de hecho, esto debe ser calculado por tu dietista o por tu nutriólogo o nutrióloga clínica”, explicó.
Comer fuera de casa también representa un reto frecuente, principalmente por la dificultad para controlar las cantidades y calidad de los alimentos. En estos casos, recomendó elegir proteínas como pollo, pescado, atún, salmón o carne, acompañadas de verduras.
Incluso añadió que es necesario prestar atención a las cantidades de arroz y tortilla, además de reducir las bebidas con exceso de azúcar. Una opción sencilla, dijo, es sustituir refrescos, jugos y aguas azucaradas por agua o bebidas sin azúcar.
Ambos especialistas compartieron que una diabetes sin control puede derivar en enfermedades cardiovasculares, infartos, accidentes cerebrovasculares, insuficiencia renal, pérdida de la visión, amputaciones e infecciones.
Y que es necesario prestar atención a casos de niños de 10 y 11 años con resistencia a la insulina, por lo que consideró necesario modificar los hábitos familiares desde edades tempranas.
