La agenda política y económica de Donald Trump ha logrado impactar al mundo entero, y México, su principal socio comercial, no ha sido la excepción.
Señalamientos como la supuesta permisividad de la Administración de Claudia Sheinbaum ante el crimen organizado, la imposición de aranceles y una balanza comercial deficitaria para Estados Unidos han generado que el mandatario estadounidense mantenga un discurso de presión constante hacia México, incluso poniendo sobre la mesa la posibilidad de una intervención armada contra los cárteles de la droga en territorio nacional.
“Trump impacta en nuestra economía”, dice Jorge Moreno, profesor investigador de la Facultad de Economía de la UANL y doctor en Economía por la Universidad de Chicago.
El impacto, explica, se refleja en la disponibilidad de los comercios y servicios a invertir, en el crecimiento económico y en la posibilidad de atraer inversiones que impulsen el crecimiento.
Política o economía
En tanto, Javier Cendejas, presidente de COMCE Noreste, asegura que: “La política comercial de Trump es más un tema político que económico”.
Añade que su impacto no fue tan fuerte en las empresas mayormente integradas a las cadenas de valor con Estados Unidos.
Javier Cendejas, también director de Dicex, un integrador de servicios para el comercio internacional, y quien asumió el liderazgo de COMCE Noreste a mediados del año pasado, asegura que las políticas de Trump han obligado a las empresas a desarrollar mayor resiliencia operativa.
“A tener que adaptarnos a esos cambios con impactos como un mayor costo financiero, incertidumbre de contratos, de inventarios y planeación de la producción para las empresas”.
No obstante, en esa coyuntura se han abierto oportunidades para las empresas que ofrecen apoyo y consultoría a firmas en temas de logística y regulación.
Un año complicado
El panorama para este año, según la previsión de Edgar Luna, director del Centro de Investigaciones Económicas de la UANL y doctor en Economía por la Universidad de Washington en Seattle, “es complicado”.
Si bien México es primordial para la región de Norteamérica, la revisión del acuerdo comercial que el país tiene con EU y Canadá (T-MEC), y que será negociada en la segunda mitad del año, generará mucha incertidumbre en la parte externa.
“Van a seguir los pronunciamientos del presidente Trump, eso lo hace bien complicado y más para México porque más del 80% de nuestras exportaciones van a EU”.
Frente a ello, los analistas coinciden en que la reactivación fuerte para las empresas en Nuevo León podría materializarse hasta el tercer o cuarto trimestre del 2026, cuando haya sido resuelta la discusión y revisión del T-MEC.
“Los próximos seis meses van a ser de una actividad económica lenta”, prevé Luna.
Cuadros negociadores, el reto
Previo al 1 de julio, fecha en que se tiene prevista la revisión del T-MEC, en el COMCE Noreste reconocen la posibilidad de que el acuerdo se convierta en bilateral, es decir, que quede fuera Canadá.
También se advierte que han faltado perfiles ejecutivos que “históricamente están capacitados para esta revisión”, entre ellos el regiomontano Ildefonso Guajardo, quien formó parte de la pasada negociación y es exsecretario de Economía con el presidente Enrique Peña Nieto.
Aun así, reconocen que la actuación de Marcelo Ebrard, actual secretario federal de Economía, como líder de grupo, ha sido buena.
“Porque México es el menos afectado en aranceles en el mundo”. Luna coincide en que un acuerdo bilateral es factible, aunque considera que contar con Canadá fortalecería la posición negociadora de México frente a EU.
Nuevo León, a salvaguarda
Pese al entorno adverso, la ubicación geográfica de Nuevo León y su profunda integración industrial que ha logrado con EU podrían jugar a su favor, pues el estado ofrece “seguridad” en medio de toda la incertidumbre que hoy se vive.
“Si los inversionistas buscan un destino relativamente seguro, la cercanía con EU, la estabilidad social del estado, el capital humano y el capital social con el que contamos hacen que Nuevo León sea el destino preferido para toda esa inversión que preferirá la cercanía con EU”, afirma Jorge Moreno, de la UANL.
Trabajo interno: hay pendientes
Mientras las presiones externas continúan, los especialistas coinciden en que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum puede implementar acciones internas para fortalecer la economía y las empresas locales.
“La aprobación e implementación de la reforma judicial generó mucha incertidumbre el año pasado en México; cuando no existen reglas claras, se ahuyenta la inversión”, afirma Luna.
A ello se suma la necesidad de atender temas clave como la seguridad pública, la generación de electricidad y la disponibilidad de agua, factores determinantes para el desarrollo industrial del estado y del país.
China, aliado incómodo pero vital
Una de las acciones que los expertos consultados reconocen como positiva en la negociación con Estados Unidos ha sido la aplicación de aranceles a China.
México, explica Moreno, tenía que asumir una postura en la relación comercial entre ambas economías. De ahí que se observe una reducción en el interés comercial de proyectos provenientes de ese país asiático.
“China sigue siendo una de las economías con mayor crecimiento y presencia a nivel mundial; sin embargo, el posicionamiento económico de México ha estado orientado, creo yo, a favorecer los términos de negociación con Estados Unidos. Por ello, probablemente veremos una reducción importante en el crecimiento de la relación comercial con esta región”, comenta Moreno.
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