El 6 de agosto de 2025, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos lanzó un golpe contundente contra la estructura financiera del Cártel del Noreste (CDN). Entre los sancionados figuraba Ricardo Hernández Medrano, conocido como "El Makabélico", acusado de utilizar sus conciertos para blanquear capitales y de entregar el 50% de sus regalías de streaming directamente a la organización criminal.
El juego del "gato y el ratón" digital
A pesar de que sus cuentas oficiales fueron eliminadas de inmediato, el exponente del narco-rap logró burlar la vigilancia de las plataformas mediante una estrategia de identidad alterna:
El Comando Exclusivo: Apenas cuatro días después de la sanción, su música reapareció bajo este nombre (su antiguo estudio de grabación).
Alcance masivo: Bajo este perfil verificado, alcanzó los 2.2 millones de oyentes mensuales en Spotify y acumuló 49 millones de reproducciones en temas como "El Tartas".
Vigilancia tardía: Spotify eliminó finalmente el contenido el 6 de febrero de 2026, tras ser consultado por periodistas sobre la vigencia de un artista sancionado por narcoterrorismo.
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Un género entre la lírica y el delito
El Makabélico se consolidó narrando las operaciones de La Tropa del Infierno, el brazo armado del CDN. Su ascenso fue impulsado por Ángel del Villar (Del Records), quien también enfrenta procesos judiciales en EE. UU. por vínculos con el CJNG.
Aunque YouTube mantiene un veto estricto, la música de Hernández Medrano sobrevive en TikTok y WhatsApp, donde perfiles no oficiales aseguran que el rapero prepara nuevos proyectos para este 2026. La situación pone en entredicho los filtros de seguridad de las gigantes tecnológicas frente a figuras boletinadas por el Departamento del Tesoro.
