San Franscisco.- Elijah Arroyo, novato de 22 años de los Seattle Seahawks, está a pocos días de disputar el partido más importante de su carrera: el Super Bowl LX ante los New England Patriots, el próximo 8 de febrero en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California. Su historia conecta con México, donde vivió parte de su infancia y comenzó a forjar su camino en el fútbol americano.
Arroyo mide 1,96 metros y pesa 115 kilogramos, condiciones que lo convierten en una amenaza para las defensivas rivales. Su talento se consolidó con los Miami Hurricanes en el fútbol colegial, etapa que lo proyectó a la NFL y lo llevó a ser seleccionado en la segunda ronda del Draft 2025 por los Seahawks. Aunque su primer año en Seattle estuvo marcado por lesiones que lo alejaron de los últimos cuatro partidos de la temporada regular, acumuló 15 recepciones para 179 yardas y una anotación. Ahora, llega listo para aportar a la ofensiva en la disputa por el trofeo Lombardi.
Infancia en Cancún y formación en campos terrosos
Nacido en Orlando en 2003, Arroyo se mudó con su familia a Cancún en 2010 para vivir con sus abuelos. Allí encontró un entorno difícil: campos sin césped, piedras y vidrios que los jugadores debían retirar antes de cada partido. En ese escenario se formó con el equipo Troyanos, enfrentando a rivales como Tigres de Yucatán. Esa experiencia lo marcó profundamente y le dio un sentido de pertenencia que aún conserva.
El propio jugador ha señalado que representar a México es un orgullo y que su apellido lo conecta con algo más grande que él mismo. Esa etapa lo transformó en un atleta de equipo, con valores que hoy aplica en la NFL.
Regreso a Estados Unidos y consolidación en la NFL
A los 13 años volvió a Estados Unidos y en Frisco, Texas, mostró sus habilidades en la secundaria, lo que atrajo a programas de élite como Alabama, Georgia y LSU. Sin embargo, eligió a los Miami Hurricanes, donde enfrentó lesiones en 2022 y 2023, pero logró destacar en 2024 con 590 yardas y 7 anotaciones, convirtiéndose en uno de los mejores prospectos de su posición.
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Su perfil latino lo ha convertido en rostro de campañas de la NFL como “Por la cultura” y el “Mes de la herencia latina”. Arroyo recuerda con cariño la hermandad de los Troyanos en Cancún y asegura que esa experiencia es comparable con la unión que vive ahora en el vestuario de los Seahawks.
El próximo 8 de febrero, Elijah Arroyo buscará escribir un nuevo capítulo en su carrera, llevando consigo la memoria de los campos terrosos de Cancún y la ambición de conquistar el Super Bowl LX.
