Monterrey.- Los automovilistas de Nuevo León comenzaron 2026 en una posición desfavorable: además de pagar la gasolina más cara del país, consumen un combustible de menor calidad ambiental, altamente contaminante y con efectos directos en la salud pública.
De acuerdo con el estudio Quién es quién en los precios de la gasolina, publicado por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), la estación con el precio más alto de gasolina regular en todo México al arranque del año se localiza en Monterrey.
Se trata de una gasolinera OXXO Gas, operada por Servicios Gasolineros de México, SA de CV, ubicada en Prolongación Francisco I. Madero número 4345-A, donde el litro de gasolina regular se vendió en 24.99 pesos, con un margen de ganancia estimado en 2.86 pesos por litro.
El comparativo nacional elaborado por Profeco confirma que NL no solo encabeza la lista, sino que concentra varias de las estaciones más caras del país.
En el segundo lugar se ubica otra OXXO Gas en Irapuato, Guanajuato, también con un precio de 24.99 pesos por litro, mientras que el tercer sitio corresponde a una estación de la misma cadena en Querétaro, con un precio promedio de 24.89 pesos.
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Este ranking coloca a Monterrey como el punto más caro del país para cargar gasolina regular, incluso por encima de entidades con mayores costos logísticos.
COMBUSTIBLES CAUSAN AFECTACIONES
La zona metropolitana de Monterrey enfrenta una grave crisis de calidad del aire, con niveles de contaminación que rebasan los límites de la OMS y las normas mexicanas, lo que se asocia a un aumento de enfermedades graves y a una reducción de hasta dos años en la esperanza de vida.
Especialistas señalan que un factor clave es la baja calidad del combustible, ya que en Nuevo León se permite una gasolina más volátil que en la Ciudad de México y Guadalajara, conforme a la NOM-016-CRE-2016.
A diferencia de estas dos últimas ciudades, donde se utiliza gasolina con una presión de vapor de 54 kilopascales (kPa) durante todo el año, en Monterrey está permitido el uso de un combustible mucho más volátil: 79 kPa en invierno y 69 kPa en verano.
Esta diferencia propicia una mayor evaporación del combustible y un aumento en la emisión de compuestos orgánicos volátiles, precursores directos del ozono y del material particulado fino, dos de los contaminantes que con mayor frecuencia evitan que el aire regio cumpla con las normas ambientales.
La situación ha sido señalada reiteradamente por Selene Guajardo, bióloga y directora ejecutiva del Observatorio Ciudadano de la Calidad del Aire del Área Metropolitana de Monterrey (OCCAMM), quien advierte sobre los efectos nocivos del combustible de baja calidad en la población.
Guajardo explicó que la alta volatilidad del combustible que se vende en la región impacta directamente la calidad del aire, principalmente a través del incremento en los niveles de ozono y material particulado fino.
PROBLEMA EN LA MIRA DEL GOBIERNO
El Gobierno de Nuevo León reconoció desde abril de 2025 la necesidad de mejorar la calidad de los combustibles.
Durante una sesión de la Comisión Ambiental Metropolitana, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales informó que la NOM-016-CRE-2016 entraría en un proceso de revisión ese mismo año, con el objetivo de elevar los estándares de la gasolina y de los combustibles industriales que se distribuyen en la región.
El proceso de la dependencia federal se realizaría en coordinación con el Gobierno estatal, mientras se analizaba una flota superior a 500 mil vehículos y se elaboraron diagnósticos específicos sobre la calidad del aire en Monterrey.
