Monterrey.- La suspensión de operaciones de la aerolínea Magnicharters ha dejado a decenas de viajeros en incertidumbre en Monterrey, quienes aseguran haber pagado paquetes completos que hoy no tienen garantía de realizarse ni de ser reembolsados.
El pasado 11 de abril, la aerolínea informó mediante un comunicado que suspendería todos sus vuelos programados durante dos semanas. Aunque atribuyó la medida a “problemas logísticos”, versiones del sector apuntan a una posible crisis financiera que pondría en riesgo la continuidad de la compañía.
En entrevista para ABC Noticias, Mónica Gutiérrez relató que el pasado 11 de marzo adquirió un paquete a Cancún que incluía vuelos, hospedaje y traslados, mismo que liquidó en su totalidad por 38 mil pesos para tres personas, con fecha de viaje del 24 al 28 de abril.
Sin embargo, el problema surgió el sábado pasado, cuando comenzaron a difundirse noticias sobre pasajeros varados por el cierre de operaciones de la aerolínea.
“Intentamos comunicarnos con la agencia aquí en Monterrey y en Ciudad de México, pero no tuvimos respuesta. El lunes fui directamente a las oficinas en Mitras y estaban cerradas; solo había avisos donde lamentaban la situación y pedían acudir a Profeco”, explicó.
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Al contactar directamente al hotel en Cancún, Mónica descubrió que, aunque la reservación existía, no estaba pagada, por lo que además de perder el vuelo también corre el riesgo de quedarse sin hospedaje.
Aunque ya interpuso una queja en línea ante la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), aseguró que no ha recibido folio de seguimiento ni respuesta oficial.
Por su parte, Jessica Luna, otra afectada, detalló que su familia pagó aproximadamente 52 mil pesos por un paquete para tres personas a Cancún, aunque el viaje involucraba a nueve integrantes de su familia.
Su salida a Cancún está prevista del 21 al 25 de abril; el paquete incluía vuelos y hospedaje, y fue liquidado desde febrero.
Jessica explicó que, ante cambios de horario en los vuelos por parte de la aerolínea, decidieron solicitar el reembolso de los boletos, el cual presuntamente había sido aprobado antes del anuncio de suspensión. Por ello, compraron nuevos vuelos con otra aerolínea, con un costo adicional de alrededor de 20 mil pesos.
No obstante, al verificar con el hotel, al igual que a Mónica, se les informó que las habitaciones estaban reservadas, pero no pagadas.
“Si llegamos con los otros vuelos, no nos van a dar acceso porque no aparece liquidado. Estamos en espera de un comunicado del hotel, pero no sabemos qué va a pasar”, señaló.
Ambas afectadas coincidieron en la falta de orientación por parte de las autoridades y en la incertidumbre sobre los procesos legales, ya que incluso en la Profeco les han indicado que podrían tener que esperar a que pase la fecha del viaje para proceder formalmente.
Hasta ahora, temen que el dinero esté perdido, mientras continúan sin certeza sobre sus vacaciones.
En paralelo, Yanet Ocampo, representante de la agencia de viajes Yaka Travel & Adventure, informó que al menos 26 de sus clientes resultaron afectados por la situación, y agregó que la falta de comunicación ha complicado aún más el panorama para agencias y clientes.
“La aerolínea es local y lleva muchos años en el mercado, y le da a la gente la posibilidad de separar sus viajes con 200 pesos, y van dando pequeños pagos. Por eso mucha gente lo compra, pero de verdad jamás pensamos que esto pasara y mucho menos que no haya nadie que nos atienda. Hay muchos, pero muchos compañeros sufriendo con sus clientes, así como nosotros, y viendo de qué manera se aminora su problema sin tantas posibilidades para los que viajan en este mes.
“Y nos han dicho que nos van a demandar, y es triste la verdad. Quisiéramos tener una varita mágica y aparecer su dinero, pero ya lo hemos pagado a Magnicharters”, indicó.
Al respecto, el delegado de Profeco en Nuevo León, Max Espinosa, informó que no han logrado establecer contacto con personal de la aerolínea, debido a que las oficinas ubicadas en la zona de Mitras, así como los módulos en el aeropuerto, permanecen cerrados.
“No hemos entrado en ningún diálogo porque están cerradas las oficinas. Cerraron dos semanas; ayer (lunes) fuimos aquí a Mitras y estaba cerrada, fuimos al aeropuerto y ya no están los módulos, ya no los encontramos”, señaló en entrevista.
Detalló que la empresa notificó la suspensión de operaciones del 11 al 25 de abril, por lo que la dependencia deberá esperar a que concluya ese periodo para intentar retomar comunicación.
Asimismo, indicó que al menos 25 personas han acudido a Profeco para reportar posibles afectaciones; sin embargo, en varios casos aún no se configura legalmente el incumplimiento del servicio, lo que limita una intervención inmediata.
Agregó que, en caso de confirmarse un posible fraude, los afectados deberán presentar denuncias ante la Fiscalía General de Justicia del Estado.
En paralelo, pilotos de la propia aerolínea denunciaron adeudos de hasta seis meses en viáticos, lo que los llevó a suspender sus asignaciones de vuelo. A través de un comunicado, señalaron que retomarán operaciones únicamente si la empresa cubre los pagos pendientes.
